
Una joven que días atrás había hecho un posteo en redes sociales en el cual revelaba su experiencia expuso la situación de riesgo que se genera con determinadas propuestas de entrevistas a partir de contactos en redes, paso previo al femicidio de Johana Antonich, al sur de Punta Mogotes
“Casi me secuestran, si iba hoy sería una desaparecida”, especuló Luz Ledesma, que desde su perfil en redes contó lo vivido cuando se interesó en una publicación que, en este caso, estaba detrás de aspirantes a cubrir un puesto en una estética.
Contó que se requerían chicas de 18 a 35 años para hacer trabajos de depiladora láser, para lo cual ser ofrecían cursos. Dijo que le respondía “una chica, entre comillas”, remarcó porque su sospecha es que detrás de esa pantalla estaba un hombre con otras intenciones.
“Raro contestaba siempre después de medianoche”, señaló, aunque también consideró que podría ser producto de una propietaria que trabajaba hasta muy tarde.
Las sospechas se acrecentaron porque nunca le dio el nombre de la estética y tampoco consiguió ubicar a su interlocutora en redes sociales. Incluso requirió fotografía y dijo que estaba realizada con inteligencia artificial, lo que acrecentó sus sospechas
“Lo cierto es que casi nos secuestran por buscar trabajo”, señaló luego de contar que en principio le habían sugerído un encuentro en un edificio, frente a una plaza. Pero frente a las dudas planteadas y el pedido de precisiones, ya no hubo más respuestas.
Luego confirmó sus sospechas porque, según pudo confirmar, el administrador del grupo donde se realizaba esta publicación con pedido de empleo le aseguró que se eliminó el posteo por denuncias.
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