La Inteligencia Artificial transforma la logística: de reaccionar ante fallas a anticiparse a ellas

La inteligencia artificial y la telemática permiten anticipar fallas en la logística, mejorar la seguridad y optimizar las operaciones de las flotas.

La logística siempre fue una pieza estratégica del negocio, pero ahora más que nunca la tecnología acelera nuestra capacidad de adaptación y, al mismo tiempo, nos abre nuevas posibilidades para anticiparnos y dar respuestas más eficientes a las necesidades del mercado.

Tiempo atrás, gestionar una flota era una cuestión de reacción: algo se rompía y había que arreglarlo, un pedido se retrasaba y había que salir a explicarlo. Pero hoy, el escenario es otro. Los tiempos de respuesta se acortaron, los canales de venta se multiplicaron y los clientes esperan trazabilidad de punta a punta.

La gestión logística suele resumirse en una fórmula sencilla, conocida como las “Siete R”: conseguir el producto adecuado, en la cantidad correcta, en el momento adecuado, en las condiciones adecuadas, en el lugar correcto, al cliente adecuado y al costo correcto. Es una definición que no envejece porque describe el qué, no el cómo.

Lo que cambió es todo lo que se necesita para que esos objetivos se cumplan: datos en tiempo real, algoritmos que participan activamente del proceso y anticipan problemas antes de que ocurran, y la capacidad de adaptarse que previamente mencionamos, que hace veinte años se resolvía más a fuerza de oficio que de información.

Frente a este escenario, tener visibilidad permanente sobre vehículos, activos y operaciones se convirtió en un factor clave. La posibilidad de conocer qué ocurre en cada etapa del proceso permite tomar decisiones más rápidas, optimizar recursos y ofrecer a los clientes niveles de trazabilidad que hasta hace poco eran impensados.

De la reacción a la anticipación

Así aparece una de las transformaciones más interesantes de los últimos años: el mantenimiento predictivo. Con inteligencia artificial, hoy es posible anticipar fallas antes de que sucedan y programar intervenciones en el momento justo.

El paso siguiente son los modelos prescriptivos: sistemas capaces no solo de avisar que algo va a fallar, sino de sugerir qué hacer al respecto. Otro cambio de fondo tiene que ver con qué entendemos por seguridad vial. Durante mucho tiempo, el único indicador era la cantidad de accidentes.

Si bien los siniestros siguen siendo la evidencia más concreta de un problema, la telemática y el análisis de datos permiten detectar patrones de manejo riesgoso, fatiga o desvíos de ruta mucho antes de que ocurran. La seguridad en la logística inteligente se volvió preventiva.

Los tiempos de respuesta se acortaron, los canales de venta se multiplicaron y los clientes esperan trazabilidad de punta a punta.

Los tiempos de respuesta se acortaron, los canales de venta se multiplicaron y los clientes esperan trazabilidad de punta a punta.

Archivo.

La seguridad preventiva

Pero no todo el cambio pasa por la tecnología, y algunas cosas se mantienen. El empresario logístico siempre entendió la logística como una actividad flexible, capaz de amoldarse a las necesidades de cada cliente.

Esta ductilidad, de todas formas, durante mucho tiempo pareció reservada a las grandes operaciones por los costos que implicaban, pero hoy también está al alcance de las pymes y se vuelve una necesidad. Con las herramientas adecuadas, pueden responder con la misma agilidad que jugadores de mayor escala.

En los mercados más desarrollados y con mayor inversión en robótica, esa transformación tiene un capítulo más, los “cobots”, robots diseñados para trabajar codo a codo con personas en tareas repetitivas, para liberarlas de lo mecánico. Y ese es el punto más importante de todos, donde hay que cambiar de perspectiva.

Ninguna de estas herramientas tiene sentido si no está pensada por y para las personas. Las tendencias apuntan a modelos que mejoran la experiencia, la seguridad y la capacitación de quienes están del otro lado del volante o de la pantalla.

La inteligencia artificial está modificando la forma en que las empresas se relacionan con sus clientes, y es un cambio profundo y veloz. Las “Siete R” siguen siendo las mismas, lo que cambió es la manera de alcanzarlas. En esa evolución, la verdadera fortaleza de los equipos de logística está en su habilidad para utilizar esa tecnología y reinventarse con ella.

* Franco Taraborrelli, gerente general de Ituran Argentina.

—

fuente: Inteligencia Artificial transforma la logística: de reaccionar ante fallas a anticiparse a ellas”> GOOGLE NEWS

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adblock Detectado

Considere apoyarnos deshabilitando su bloqueador de anuncios