
TURÍN, Italia – La inteligencia artificial y otras tecnologías digitales ponen herramientas cada vez más sofisticadas al alcance de grupos criminales, facilitando delitos a una escala antes reservada a organizaciones con mayores recursos técnicos, indicó un estudio de las Naciones Unidas divulgado este jueves 1.
La expansión de la inteligencia artificial (IA) de código abierto, los servicios de programación por encargo, y la facilidad para crear plataformas en línea, amplían las capacidades de las redes criminales, dice el informe del Instituto Interregional de las Naciones Unidas para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia (Unicri).
A ello se suman las comunicaciones cifradas, los activos digitales y modelos de “ciberdelito como servicio”, que permiten contratar o adquirir herramientas para cometer delitos sin necesidad de desarrollar internamente toda la infraestructura técnica, asentó el informe “Crimen y Justicia en un mundo cambiante”.
El impacto ya se refleja en el enorme alcance de las estafas en línea: una encuesta en 42 países encontró que, el año pasado, 57 % de los adultos había experimentado una estafa durante los 12 meses anteriores, y 23 % había perdido dinero.
Las estimaciones del estudio sobre las pérdidas ocasionadas únicamente por estafas alcanzaron hasta un billón (millón de millones) de dólares en 2024.
Unicri advierte que el costo real del ciberdelito probablemente vaya mucho más allá de las pérdidas económicas directas. Entre sus efectos figuran la explotación de personas obligadas a trabajar en centros de estafas, el impacto sobre sus familias y las consecuencias más amplias para economías y sectores productivos.
En América Latina, el informe señala que varios carteles, que inicialmente obtenían gran parte de sus ingresos del tráfico de cocaína, heroína y metanfetaminas, se han convertido en redes policriminales, con intereses en sectores como la agricultura, la minería, la pesca y los recursos naturales.
Estas organizaciones están cada vez más entrelazadas con la economía legal y utilizan su conocimiento de las cadenas de suministro, sus relaciones con empresas y los vínculos con actores corruptos para ampliar sus operaciones.
El análisis menciona, entre otros, al Cartel de Sinaloa y al Cartel Jalisco Nueva Generación, en México, así como al Comando Vermelho y al Primeiro Comando da Capital, en Brasil.
Los beneficios del comercio ilícito les han permitido diversificarse hacia la minería ilegal, la explotación de recursos naturales y el comercio de productos de alto valor y bienes agrícolas.
Además, algunas organizaciones criminales latinoamericanas están buscando nuevos mercados y rutas fuera de la región mediante alianzas con grupos locales, intermediarios y funcionarios corruptos en países de tránsito y destino.
El informe destaca que las redes criminales pueden adaptarse con mayor rapidez que muchos sistemas regulatorios y de aplicación de la ley, aprovechando diferencias entre jurisdicciones y lagunas en los controles financieros y comerciales.
Además, el desempleo, la desigualdad y la marginación social crean condiciones que facilitan el reclutamiento de jóvenes por estas redes criminales, pandillas y otros actores armados.
En América Latina, la ONU verificó en 2025 el reclutamiento y utilización de 371 niños en Colombia, principalmente por disidencias de las desmovilizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ejército de Liberación Nacional.
En Haití, casi 900 niños fueron reclutados y utilizados por bandas armadas durante el mismo año.
También señala que donde el crimen organizado se ha expandido rápidamente, la violencia contra niños y adolescentes puede crecer de forma muy pronunciada.
En Ecuador, por ejemplo, la tasa de homicidios entre niños y adolescentes aumentó 640 % entre 2019 y 2023, en un contexto de escalada del crimen organizado.
El informe también destaca una tendencia positiva: los homicidios a nivel global han disminuido.
La tasa mundial cayó, de 5,9 homicidios por cada 100 000 habitantes en 2015, a 5,2 en 2023, y, de mantenerse las tendencias actuales, podría registrar una reducción general de 25 % entre 2015 y 2030.
Sin embargo, la situación es muy diferente en algunas regiones. África subsahariana y América Latina y el Caribe concentran juntas aproximadamente dos tercios de todas las víctimas de homicidio del mundo.
El informe expone que frecuentemente esa violencia se vincula con la presencia del crimen organizado, las pandillas y las redes criminales transnacionales.
El peso económico es considerable. A América Latina, el crimen le costó unos 192 000 millones de dólares en 2022, cifra que equivale a 3,44 % del producto interno bruto regional, 78 % del gasto en educación y el doble de lo destinado a programas de asistencia social.
Por su parte, las fuerzas de seguridad utilizan cada vez más cámaras con inteligencia artificial, reconocimiento facial y sistemas automatizados para analizar información y apoyar investigaciones, según registra el informe.
Pero alerta de que herramientas de IA aplicadas a tareas policiales pueden introducir errores; por ejemplo, si generan información incorrecta que termina incorporándose a un expediente.
El informe concluye indicando la necesidad de mayor investigación y coordinación entre las instituciones concernidas en materia de seguridad y justicia, a medida que evolucionan los desafíos destacados por el estudio.
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fuente: crimen/&ct=ga&cd=CAIyHDdlZmI2YWE1YjUxZDE4MjY6Y29tOmVzOkFSOlI&usg=AOvVaw3z2njT2q5zq6qh1Dea1w8C" title="La inteligencia artificial facilita la expansión del crimen – IPS Noticias”> GOOGLE NEWS



