
La Iglesia de Córdoba se pronunció contra el nuevo proyecto enviado por el Ejecutivo provincial a la Legislatura, que busca prohibir la actividad de cuidacoches y limpiavidrios en la vía pública. La Pastoral Social sostuvo que la medida no aborda las causas profundas de la problemática y que invisibiliza a quienes dependen de estas tareas para subsistir.
En su comunicado, la institución eclesiástica remarcó que “la prohibición del trabajo popular no es la verdadera solución” y que resulta necesario comprender el contexto cultural y económico en el que emergen estas prácticas. Además, advirtió que la crisis económica y la inestabilidad laboral generan escenarios de vulnerabilidad que el Estado debe atender.
La Pastoral Social destacó el rol de las cooperativas que agrupan a más de 600 trabajadores en Córdoba, señalando que han demostrado ser una respuesta viable para ordenar la actividad y facilitar controles. También reclamó que se cumplan las ordenanzas vigentes que habilitan la participación de entidades sin fines de lucro en el sistema de estacionamiento medido.
Finalmente, el comunicado diferenció entre el trabajo regulado y problemáticas como la delincuencia, el consumo problemático y la salud mental, que consideró responsabilidad del Estado. “Los problemas de convivencia deben abordarse de manera integral y sistémica, sin criminalizar a quienes buscan sobrevivir con un trabajo popular”, concluyó.




