
Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, trató de desestimar la importancia de la disparada de los costos de la energía, la profundización de la guerra en Medio Oriente disparó nuevamente los precios del petróleo y el gas y, por primera vez en cuatro años, el barril del crudo superó los 100 dólares. El Brent -la referencia que se toma en Argentina, ya alcanzó los 108 dólares, mientras que el barril de Texas -que se utiliza como referencia en EE.UU- está por encima de los 107 dólares.
Y esto está lejos de ser el techo. Analistas de todas partes del mundo advirtieron en las últimas horas que si la guerra lanzada por Washington y su aliado Israel no empieza a desescalar, el barril del crudo podría superar fácilmente los 150 dólares en los próximos días. El alerta no parece exagerada ya que no sólo Irán decidió avanzar en una estrategia militar enfocada en golpear los intereses económicos -y específicamente energéticos de los socios de Estados Unidos en Medio Oriente-, sino que este fin de semana Estados Unidos e Israel decidieron virar sus ataques y enfocarse también en refinerías iraníes, aunque aún no apuntaron contra el corazón de las exportaciones energéticas de la República Islámica, la isla de Kharg, como viene pidiendo la dirigencia política israelí.
Ante la nueva y dramática disparada, Trump intentó, otra vez, bajarle el tono a lo que muchos analistas ya ven como una crisis inflacionaria global en ciernes. “Los precios de corto plazo del petróleo, que van a caer rápidamente cuando la amenaza nuclear iraní sea destruida, es un precio muy pequeño para pagar por la seguridad y paz de Estados Unidos y el mundo”, escribió el mandatario en sus redes. “Sólo los tontos lo ven de otra manera”, agregó.
La disparada de los últimos días
Solo el viernes pasado, los futuros del crudo estadounidense avanzaron más de un 12%, por encima de los 90 dólares por barril, mientras que el Brent subió un 8,5% a 92 dólares por barril.
Por su parte, el crudo europeo Brent avanzó otros 7,02% hasta los 91,42 dólares el barril, acumulando un incremento semanal de 26% y alcanzando su nivel más alto desde marzo del año pasado.
“Estamos acercándonos cada día más a los 100 dólares por barril de petróleo, y eso ha causado mucha mayor volatilidad y ansiedad”, había dicho a Reuters Michael Arone, estratega jefe de inversiones de State Street Investment Management, apenas horas antes de que este umbral quedara viejo.
Por su parte, de acuerdo con los registros más recientes del mercado, el precio del gas natural acumuló una suba cercana al 65% en apenas una semana, aun con ajustes diarios en las cotizaciones.
La suba se observa especialmente en el indicador de referencia europeo, que regresó a valores que no se registraban desde hace años y que eventualmente podría impactar en las tarifas que pagan los hogares.
El principal termómetro del mercado es el índice TTF de Países Bajos, referencia para buena parte de Europa. En los últimos días, el precio alcanzó los 46 euros por megavatio hora (MWh). A este contexto se agrega la detención de la producción de gas natural licuado (GNL) en Qatar.
¿Sigue subiendo el precio del petróleo?
Frente a este escenario, los nuevos bombardeos de Israel y Estados Unidos sobre objetivos energéticos en Irán ya hacían presagiar que el precio del petróleo y del gas seguiría subiendo en los próximos días. Se adelantó a este mismo domingo.
Y no es casual. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) habían confirmado en la madrugada de este domingo que su aviación atacó la infraestructura energética en Teherán. “La Fuerza Aérea Israelí, con la guía de la inteligencia de las FDI, atacó varias instalaciones de almacenamiento de combustible utilizados por las fuerzas militares del régimen terrorista iraní en Teherán”, indicaron las Fuerzas Armadas israelíes en una publicación en redes sociales.
Además, las instalaciones petroleras de Arabia Saudita fueron blanco de ataques por primera vez desde el inicio del actual conflicto el último sábado. Según informó el reino saudí, se interceptaron 21 drones dirigidos al campo petrolero Shaybah, con una capacidad de producción de 1 millón de barriles diarios, mientras que el yacimiento Berri también fue alcanzado.
Los comentarios del ministro de Energía de Qatar, quien el último viernes afirmó que, si la guerra continúa, espera que todos los productores de energía del Golfo cierren sus exportaciones en cuestión de semanas y eleven los precios del petróleo a 150 dólares por barril, inquietaron aún más a los inversores.
“A menos que la situación mejore rápidamente, espero que alcancemos precios de tres dígitos en el petróleo Brent a principios de la próxima semana”, afirmó, por su parte, Richard Bronze, director de geopolítica de la consultora Energy Aspects, citado por el Financial Times.
“No ha habido señales reales de que surja una salida diplomática mientras más productores del Golfo están anunciando recortes de producción, la mayoría de los petroleros aún no se arriesgan a pasar por el Estrecho de Ormuz y más infraestructura energética está siendo atacada”, agregó Bronze.
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