
La Fuerza Aérea de EE.UU. (USAF) y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA) iniciaron los vuelos de prueba de cazas F-16 controlados por inteligencia artificial como parte del programa Viper Experimentation and Next-generation Operations Model (VENOM). La iniciativa busca validar nuevas capacidades autónomas para aeronaves de combate mediante la incorporación de sistemas de inteligencia artificial, manteniendo a un piloto a bordo para supervisar el desarrollo de cada misión.

Los F-16 VENOM comenzaron las pruebas de vuelo con inteligencia artificial
Los F-16 asignados al programa VENOM fueron modificados con hardware, software e instrumentos adicionales que permiten a agentes de inteligencia artificial asumir el control de la aeronave durante el vuelo. Las primeras pruebas comenzaron en junio con el objetivo de verificar el funcionamiento seguro de los sistemas integrados, mientras que en julio se concretaron los primeros vuelos en los que la inteligencia artificial controló la aeronave de manera autónoma bajo la supervisión de un piloto de pruebas.
Durante cada misión, el piloto permanece en la cabina para monitorear el desempeño del sistema y garantizar que se cumplan los objetivos establecidos para las evaluaciones. Según explicó Tim Stevens, piloto de pruebas del programa VENOM en el 40.º Escuadrón de Pruebas de Vuelo, “llevar la aeronave al aire siempre representa un hito importante para un programa de pruebas complejo. Representa años de diseño, modificaciones y planificación realizados por un equipo de cientos de personas. Al cruzar esta línea de partida, estamos entusiasmados por ver cómo VENOM redefine los límites del vuelo autónomo”.
DARPA y la USAF buscan acelerar el desarrollo de la inteligencia artificial para el combate aéreo
El programa VENOM es una iniciativa conjunta entre DARPA y la Fuerza Aérea de EE.UU. que nació dentro del programa Air Combat Evolution (ACE). Las modificaciones incorporadas en los F-16 incluyen el denominado VENOM Autonomy Kit (VAK), un sistema que permite alternar entre el control humano y el control mediante inteligencia artificial con solo accionar un interruptor, sin modificar el software principal de la aeronave.

El general de brigada James “Fangs” Valpiani, director del programa en DARPA, señaló: “Estas innovadoras pruebas de vuelo de los F-16 modificados bajo el programa VENOM impulsan la infraestructura necesaria para desarrollar capacidades confiables de combate aéreo autónomo. El equipo de la Fuerza Aérea y DARPA automatizó los controles de vuelo y los sensores de un F-16 estándar sin modificar el software central del avión. Esto permite crear un proceso eficiente para desarrollar inteligencia artificial destinada al combate aéreo y acelerar la innovación para el combatiente”.
Los trabajos realizados durante los últimos meses incluyeron extensas pruebas en tierra sobre motores, sistemas e instrumentación, además de numerosas horas de simulación iniciadas en 2024. Estas actividades permitieron verificar el funcionamiento del kit VENOM, comprobar la aeronavegabilidad de los aviones y preparar las plataformas para avanzar hacia una campaña de ensayos en vuelo cada vez más exigente, liderada de manera conjunta por el Ala de Pruebas 96, el Ala 53, el 40.º Escuadrón de Pruebas de Vuelo y DARPA.
Del X-62A VISTA a una flota de F-16 autónomos
El inicio de las pruebas de los F-16 VENOM representa la continuidad del trabajo desarrollado previamente con el avión experimental X-62A VISTA, que demostró la capacidad de un agente de inteligencia artificial para pilotar de forma autónoma un caza durante combates aéreos simulados contra F-16 tripulados. Sobre la base de esa experiencia, la USAF comenzó en 2024 la modificación de varios F-16 Fighting Falcon para convertirlos en plataformas de experimentación destinadas a evaluar tecnologías aplicables tanto a aeronaves tripuladas como no tripuladas.

En la siguiente etapa, los F-16 VENOM constituirán la plataforma principal del programa Artificial Intelligence Reinforcements (AIR) de DARPA. A través de esta iniciativa se evaluarán distintos agentes de inteligencia artificial en escenarios reales de vuelo, con el objetivo de desarrollar futuras capacidades que permitan a pilotos humanos coordinar y controlar equipos de aeronaves autónomas, incluidas las previstas para los programas de Collaborative Combat Aircraft (CCA).
*Imagen de portada obtenida de la Base de la Fuerza Aérea de Eglin.
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