La didáctica en la era de la Inteligencia Artificial – Trama Educativa

miriam-kap-iag-y-didacticaElaboración propia, creada con IAG-Dall-e. Prompt: crear una imagen abstracta que representa las expansiones didácticas y su articulación con la inteligencia artificial generativa

La irrupción de la inteligencia artificial generativa desafía los cimientos del aula tradicional. La Dra. Miriam Kap, profesora de Didáctica General, analiza cómo estas tecnologías interpelan las prácticas de enseñanza, los métodos de evaluación y, fundamentalmente, los vínculos humanos.

La didáctica es una disciplina que se concentra en el estudio de las prácticas de enseñanza. En esta línea, la Dra. Miriam Kap, profesora de Didáctica General, explicó que aquellos que estudian e investigan sobre la didáctica y todas sus influencias, piensan constantemente en cómo hacer para que los estudiantes aprendan mejor.

Sin embargo, la especialista advirtió que el concepto mismo de esta disciplina ha mutado profundamente con el paso de los siglos y las transformaciones culturales. Lejos quedó aquella definición del siglo XVII esbozada por el pedagogo Juan Amos Comenius, quien la entendía como un «artefacto universal para enseñarle todo a todos». En la actualidad, Kap sostiene que la didáctica no es una simple herramienta técnica o una metodología estática, sino un diseño, una praxis y una reflexión constante sobre el acto de educar. «De universal la didáctica no tiene nada. Cada lugar, cada entorno, cada contexto y cada época va a orientar sus prácticas de enseñanza de una manera diferente.» agregó.

En este escenario de transformaciones aceleradas, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) generativa e internet nos demuestra que ya no existe un «todo» asequible para ser enseñado. Frente a la vorágine de información y datos, la tarea docente contemporánea se asienta sobre dos pilares innegociables: una obligación ética con los alumnos y una obligación epistemológica referida al conocimiento riguroso que se debe transmitir en cada aula particular.

Al analizar el impacto directo de estas nuevas tecnologías, la académica enfatizó que la inteligencia artificial intervenido y «hackeado» no solo las producciones textuales de los estudiantes, sino también la elaboración cotidiana de consignas y los métodos tradicionales de evaluación.

Pese a que en muchos ámbitos académicos los docentes optan por prohibir estas herramientas ,argumentando que los alumnos dejan de producir y se copian, Kap propone un camino alternativo: interactuar con la tecnología con intencionalidad pedagógica.

Para demostrarlo, la profesora compartió una experiencia reciente en sus clases universitarias, donde se les pidió a los estudiantes de Didáctica General que elaborarán un bot sobre la materia. Al interactuar iterativamente con sus creaciones, los alumnos descubrieron por sí mismos las alucinaciones, mentiras y sesgos del algoritmo. La confrontación de las respuestas de la IA contra los textos de autoras contemporáneas, como Edith Litwin o Alicia Camilloni, hizo evidente el error tecnológico.

De este modo, el objetivo no es la aceptación ciega, sino enseñar a los estudiantes a validar información, develar los sesgos discursivos ocultos y mantener una postura crítica frente a lo que instalan los algoritmos como verdad.

Contrario a lo que podría pensarse, la especialista destacó que en el ámbito universitario muchos jóvenes se acercan a la IA «en puntas de pie» y con gran cautela. Las razones de esta resistencia no son caprichosas, sino que están cimentadas en argumentos ideológicos profundos.

Por un lado, los estudiantes cuestionan el capitalismo de datos y advierten sobre el uso comercial o la extracción de la información personal de los usuarios. Por otro, demuestran una fuerte conciencia ecológica al interpelar el enorme gasto energético y la gran cantidad de frío que necesitan los servidores para mantener operativas a estas inteligencias artificiales.

El punto más álgido de la reflexión surgió al analizar el uso de la IA por parte de los adolescentes más jóvenes, quienes en ocasiones acuden a los chatbots para buscar consejos amorosos, psicológicos o nutricionales. 

Lejos de emitir un simple juicio de valor sobre los chicos, Kap interpeló directamente al mundo adulto y a la sociedad en su conjunto. A partir de esta reflexión, la académica comentó «¿Qué pasó ahí con nosotros como adultos que no pudimos establecer un vínculo humano con ese chico o esa chica para que sintiera confianza en nosotros más que en una inteligencia artificial generativa?»

Para la docente, este fenómeno evidencia una preocupante ausencia adulta. Recordando obras de ciencia ficción como la película Her o la serie Black Mirror, Kap subrayó que la sociedad vio venir esta hiperconexión asocial y no logró evitarla. Por ello, la respuesta no pasa por la prohibición tecnológica, sino por un desafío mucho más profundo: volver a rehumanizarnos, repensarnos como humanos y restablecer los vínculos de confianza que las pantallas han comenzado a ocupar.

fuente: Inteligencia Artificial – Trama Educativa”> GOOGLE NEWS

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