
Las despedidas siempre se vuelven difíciles y más cuando se trata de una actividad que te acompañó por más de seis décadas. En Carolina del Norte, Carol Fair, una azafata de 83 años, se retiró luego de trabajar desde sus 19 en American Airlines. Colgó su uniforme después de más de 30.000 servicios en el aire.
El lunes 26 de octubre, su último despegue fue a bordo de un Boeing AA733 de la aerolínea, desde Londres a Charlotte en Carolina del Norte, poniendo fin a la profesión.
“Fue simplemente asombroso. Jamás imaginé que una jovencita de 19 años del este de Tennessee estaría aquí hoy”, relató. Antes del último viaje, Carol reflexionó sobre su gran carrera y brindó algunos detalles que remontaban a recuerdos de sus primeros vuelos.
American Airlines la vio formarse y jubilarse
La carrera de Fair comenzó con una simple búsqueda de empleo. En 1963, tras graduarse de la escuela secundaria en Johnson City, fue al aeropuerto por trabajo y conoció al gerente de la estación de Piedmont. Allí mismo la contrataron.
Paradojas de la vida, Piedmont Airlines terminaría tiempo después integrándose a American Airlines, la aerolínea que la había rechazado en una primera instancia por no cumplir con el perfil estadounidense.
La jovencita de entrada volaba en aviones pequeños de hélice (como el histórico DC-3), cubriendo rutas locales cortas dentro de los Estados Unidos.
En 1987, Carol fue uno de los miembros de la tripulación que trabajó en el vuelo inaugural de Piedmont Airlines de Charlotte a Londres en los inicios del destino estadounidense como un punto importante de conexiones aéreas.
Ese vuelo representó un cambio en su carrera, pasando de trabajar en aviones más pequeños a otros Boeing de mayor envergadura. “Estaba tan emocionada que no dormí la noche anterior”, contó.
Justamente escogió esta ruta para que sea el último vuelo a propósito. Quería terminar en el mismo lugar donde había comenzado.
La difícil decisión de retirarse a los 83 años
“Ya era hora. He disfrutado cada minuto. Llegué al puesto número 1 entre 30.000 personas. No se puede llegar más alto, así que mejor me retiro”, reflexionó Carol.

En un comunicado de American Airlines se refirieron a este retiro posterior a 63 años de servicios. La aerolínea organizó una despedida en la puerta de embarque y en el vuelo de regreso a Carolina del Norte con el recibimiento de familiares y amigos. También incluyeron un saludo con agua en la celebración, un gesto que normalmente se reserva para los pilotos en sus últimos vuelos.
Desde que comenzó a trabajar y hasta la actualidad, las aerolíneas cambiaron muy drásticamente. Antes solían imponer restricciones matrimoniales y requisitos de apariencia a las mujeres azafatas u otros patrones como los controles de peso y la exigencia de jubilación a los 32 años.
Las azafatas lograron luchar contra las reglas sobre el pesaje, el matrimonio y la jubilación a los 32 años y sus 63 años arriba de un avión son el claro ejemplo de que logró ser de otra manera.
Ahora esta mujer espera colaborar como voluntaria y realizar obras caritativas en el Departamento de Asuntos de Veteranos mientras disfruta de sus años en tierra firme.
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