
Joey Mawson, piloto de automovilismo australiano y amigo del hijo de Michael Schumacher, afrontó este martes su juicio oral en Nyon, Suiza, acusado de haber violado dos veces a la enfermera que cuidaba al siete veces campeón de Fórmula 1 en su mansión de Gland, a pocos kilómetros de Ginebra. Los hechos denunciados ocurrieron el 23 de noviembre de 2019. Mawson niega los cargos y sostiene que la relación fue consentida.
Según detallaron los medios Daily Mail y The Sun, esa noche Mawson compartió una reunión con varios empleados de la familia Schumacher en la que la enfermera consumió “una cantidad importante de alcohol”. El estado de embriaguez fue tal que no podía sostenerse en pie, cayó al suelo y tuvo que ser llevada a su habitación por el personal de la casa, con la ropa puesta. La fiscalía sostiene que fue en esa habitación donde se produjo la violación.
Al despertar, la enfermera estaba desnuda y no recordaba nada de lo que había pasado. Notó manchas de sangre en las sábanas y sintió dolor en su entrepierna. Al consultar a un compañero de trabajo, este le confirmó que la habían llevado a su cuarto y que habían enviado a Mawson a verificar que estuviera bien. Cuando le preguntó directamente al piloto, él admitió que algo había pasado.

La versión de Mawson ante el tribunal fue diferente. Declaró que pasó la noche en el cuarto de la enfermera y que permaneció allí hasta el amanecer porque “no quería que los empleados supieran del momento íntimo que habíamos tenido”.
También reconoció haber bebido en exceso: “No me había dado cuenta de lo borracho que estaba. Fue recién a la mañana siguiente que me di cuenta. Durante la noche, asumí que ella estaba menos borracha de lo que me di cuenta después”, relató ante el tribunal.
La defensa, los mensajes de disculpa y las contradicciones
Mawson insistió en que la enfermera había tenido una “actitud coqueta” y que fue ella quien inició el contacto físico. “No estaba intoxicada, estaba alerta y consciente, coqueteaba y logró apoyar la pierna sobre la mesa de billar”, declaró. Describió también haber golpeado la puerta del cuarto y que ella lo invitó a entrar. Presentó dos videos de esa noche, grabados a las 22.15 y a la medianoche, como prueba del comportamiento de la mujer.
Sin embargo, la defensa chocó con datos que el fiscal Xavier Christe señaló en su alegato de cierre. Christe cuestionó cómo Mawson podía tener recuerdos tan vívidos de ciertos momentos si admitió haber bebido vodka y whisky. También destacó que el piloto dijo no recordar todo pero sí tenía memoria clara de haber ayudado a la enfermera a volver a la cama cuando se cayó.

Además, Mawson contradijo sus propias declaraciones previas: primero afirmó que durante el sexo consentido usaron preservativos y luego dijo que no habían usado ninguno. La mujer se limpió los ojos con un pañuelo mientras el fiscal exponía ese punto.
Los mensajes de texto que Mawson le envió a la víctima también fueron parte del debate. En ellos escribió: “Lo siento por cualquier daño emocional y dolor físico que te causé” y “Lo siento muchísimo de todo corazón”. Cuando la jueza Patricia Cornaz le preguntó por qué los había enviado si sostenía no haber hecho nada malo, respondió: “Porque me sentí abrumado por las acusaciones. Era lo correcto pero no hice nada malo”.
La defensa de la enfermera: un círculo de confianza roto
La enfermera, que tiene más de treinta años, trabajó durante seis años para la familia Schumacher y formó parte de lo que su abogado, Patrick Michod, describió como “el círculo íntimo de confianza” de la familia. Michod subrayó que en todos esos años jamás hubo una sola acusación en su contra y que ella nunca habló sobre el estado de salud del expiloto con nadie, ni siquiera con su propia familia.
“Nunca dijo nada sobre lo que ocurría dentro de la residencia, y simplemente quería proteger a la familia Schumacher, pero sufrió una agresión sexual verdaderamente injusta”, dijo.
La enfermera fue despedida en 2021, dos años después de los hechos denunciados. Michod calificó ese despido de “brutal” y cuestionó los motivos oficiales del cese, al sostener que la enfermera lo vivió “como un segundo acto de violencia”. La denuncia formal llegó en enero de 2022, dato que Mawson usó para cuestionar la credibilidad del relato.

El piloto también reveló que al enterarse de las acusaciones habló con Mick Schumacher, de 26 años, hijo del campeón, quien le confirmó el despido de la enfermera. Mick le preguntó si tenía videos de la noche en cuestión y Mawson dijo que se los entregó.
La propia enfermera declaró ante el tribunal con la voz quebrada: “Había trabajado para la familia durante seis años y esa noche había estado trabajando seis días seguidos. Estaba muy cansada y no había comido nada. Cuando después le pregunté a Joey si algo había pasado esa noche, me dijo ‘sí’. Me contacté con mi médico y me derivaron a otro médico en el hospital universitario.”
Mawson asiste al juicio como amigo frecuente de la familia: solía hospedarse en la mansión entre carreras para evitar los largos viajes de regreso a Australia. El proceso, que en octubre de 2025 debió ser pospuesto porque el piloto no se presentó, estaba programado para concluir este martes a las 18 horas locales. La familia Schumacher no está involucrada en la causa y no figura entre los testigos.
—



