
Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad de Córdoba, dejó fuertes declaraciones en su paso por el programa “Lo que está pasando”. Lejos de evadir ciertos temas, apuntó contra los lazos de poder ocultos y el financiamiento de las campañas.
Durante la entrevista con Dracu Gómez y Diego Marconetti en Canal C, el funcionario lanzó un duro mensaje hacia el interior de la dirigencia política. En ese marco, propuso alcanzar un pacto de decencia y honestidad.
El negocio de la noche y el desafío de Quinteros a la política
Quinteros, a quien los rumores lo sitúan en una candidatura oficialista a la intendencia para el 2027, se refirió a su participación en operativos de madrugada para clausurar locales nocturnos irregulares. Mencionó sus intervenciones contra el Clan Moyano y fue categórico al despegarse de distintos delitos.
“A mí no me financió la noche, no me financió la droga ni la prostitución“, aseguró el ministro provincial. Remarcó que no tiene relación con ese mundo y no le debe favores a los operadores nocturnos.
En las últimas semanas, debido a las críticas que recibieron por casos como el de Wachitas Bar, el oficialismo retrucó y apuntó a contra la oposición.

Tanto Quinteros como Daniel Passerini, intendente de la ciudad, mencionaron la confesión de algunos operadores de la noche respecto a una financiación política.
Claramente hacen referencia a lo que supo confesar Roberto Moyano, exdueño de afters, bares y boliches como Rapoza y Delirios, quien supo admitir en Canal 10 que aportó a la campaña de Luis Juez para ser intendente.
Sin embargo, dejó abierta una grave sospecha sobre el resto del arco partidario. “No sé si todos los que están en política pueden decir exactamente lo mismo“, disparó el funcionario en vivo.
Ante este panorama adverso, sostuvo que la política debe ofrecer honestidad a toda la ciudadanía. Argumentó que la forma más revolucionaria de hacer política en la actualidad es justamente desde la decencia.
La Policía y el control del tránsito en la ciudad
Otro de los ejes fuertes de la entrevista fue el reordenamiento del espacio público capitalino. El ministro destacó que en el último mes se logró reducir la presencia de limpiavidrios y naranjitas.
En ese contexto, Quinteros soltó una verdadera bomba sobre el futuro del control urbano. Confirmó de manera tajante que busca que la Policía de Córdoba adquiera facultades para controlar el tránsito.
Mientras algunos eligen confrontar y fingen demencia olvidando cuando gobernaron, nosotros elegimos trabajar.
Mientras algunos naturalizan el descontrol, que auspiciaron, nosotros elegimos poner orden.
Más de 300 controles durante las madrugadas del fin de semana, 16… https://t.co/t6MFesLtBr
— Juan Pablo Quinteros (@QuinterosJP) June 22, 2026
Actualmente, esa tarea preventiva recae de manera exclusiva en los inspectores municipales de la capital. “No solamente existe la posibilidad, sino que es algo que quiero, dame tiempo“, afirmó con absoluta seguridad.
Herramientas legales contra los aguantaderos
En paralelo, el ministro provincial resaltó la importancia de la flamante Ley Antibúnkeres. Esta normativa impulsada por el Gobierno apunta a desbaratar rápidamente los puntos de venta al narcomenudeo.
Quinteros explicó que también funcionará en la práctica como una herramienta legal antiaguantaderos. Recordó el caso del edificio La Mole, que era habitado por personas vinculadas al consumo y distintos delitos.

Aseguró que la nueva legislación agilizará notablemente los trámites burocráticos para realizar cerramientos preventivos. Además, permitirá el derribo de aquellas estructuras dedicadas exclusivamente a la comercialización de estupefacientes.
El dolor y las críticas por el caso Agostina Vega
Los periodistas consultaron a Quinteros por los reiterados pedidos de renuncia en su contra. Esto ocurrió hace pocas semanas tras la desaparición y posterior asesinato de la joven Agostina Vega.
El ministro cuestionó severamente a los dirigentes políticos que aprovecharon la desgracia para hacer campaña. Reveló que los propios familiares de la víctima pidieron que dejen de lucrar con su caso.
A modo de reflexión final, aclaró que la tragedia ocurrida evidenció un severo problema estructural. Advirtió sobre la alta vulnerabilidad social y la profunda desintegración que se vive en las calles.
Para el titular de la cartera de Seguridad, contener a estos jóvenes requiere de un Estado presente y eficiente. Destacó que se debe brindar ayuda real y no dejarlos librados a su propia suerte.



