
Cuando parecía que el enfrentamiento había entrado en una tregua, Mauro Icardi volvió a encender la polémica con un durísimo descargo público contra Wanda Nara. A través de un extenso posteo en sus redes sociales, el delantero negó de manera categórica las declaraciones recientes de su ex y dejó en claro que no existe ningún tipo de diálogo ni acercamiento entre ellos.

Sin vueltas, el futbolista aseguró que fue víctima de denuncias falsas, entre ellas por violencia de género, y afirmó que esas presentaciones judiciales derivaron en situaciones extremas, como haber sido apartado de sus propias casas y pasar meses sin poder ver a sus hijas. Según su versión, estas decisiones no se habrían ajustado a los hechos reales ni a lo que correspondía legalmente.
En otro tramo del mensaje, Icardi acusó a Wanda de incumplir órdenes judiciales, de obstaculizar el vínculo con sus hijas y de exponer mediáticamente a menores de edad, lo que —sostuvo— habría provocado un fuerte daño emocional. También denunció maniobras de hostigamiento, la creación de grupos para atacarlo y denuncias que, según él, buscaban modificar la jurisdicción de la causa.
El cierre fue tan contundente como definitivo. Además de lanzar una grave acusación económica al afirmar que le habría sustraído siete millones de euros, Icardi sentenció: “Esta persona en mi vida es solamente la madre de mis hijas. Jamás será familia”. Una frase que no solo marca un quiebre absoluto, sino que vuelve a confirmar que el escándalo entre ambos está lejos de terminar.




