
La Fiscalía de Instrucción N° 8 (ex distrito 3, turno 1) puso en marcha una investigación de oficio para esclarecer la difusión no autorizada del informe preliminar de la autopsia de Tomás Orihuela. El expediente apunta a posibles delitos vinculados a la violación de secretos y el entorpecimiento de la investigación judicial.
El documento, que se conoció públicamente en las últimas horas, corresponde al análisis forense del joven fallecido en la Comisaría Sexta de Córdoba. Según los primeros resultados, no se detectaron lesiones compatibles con una golpiza, lo que en principio descarta agresiones físicas por parte del personal policial.

En el informe también se identificaron marcas en el cuello que serían compatibles con un ahorcamiento. Este elemento aparece como el dato central de la autopsia, realizada bajo el Protocolo de Minnesota, que se aplica en casos donde se investiga posible violencia institucional.

El reporte preliminar será remitido al fiscal Andrés Godoy, quien podría solicitar nuevas medidas para profundizar el análisis. Mientras tanto, la causa continúa en un contexto de fuerte tensión, con la familia del joven denunciando responsabilidades estatales y reclamos de vecinos que exigen el esclarecimiento del hecho.



