Inanna, el primer prototipo de robot humanoide desarrollado en Río Cuarto por estudiantes del ITEC

Estudiantes de la carrera de Técnico Superior en Mecatrónica del ITEC Río Cuarto desarrollaron el primer prototipo de robot humanoide de la ciudad. El proyecto nació como trabajo final y de tesis dentro de la materia Robótica e Inteligencia Artificial y demandó miles de horas de trabajo, programación, diseño, electrónica y mecánica. La presentación final será el 1 de octubre.

“Mi nombre es Inanna. Nací en Río Cuarto, Córdoba, Argentina. No soy solamente una máquina, soy una idea convertida en realidad”. Con esa presentación, el primer prototipo de robot humanoide desarrollado en Río Cuarto se presentó ante la audiencia de Radio Río Cuarto.

Inanna es el resultado del trabajo de cinco estudiantes de la carrera de Técnico Superior en Mecatrónica del ITEC: Maximiliano Medina Roca, Agustín Devia, Guillermo Tisera, Luz Guzmán y Martina Echar, bajo la dirección del profesor Jorge Estrella. El proyecto forma parte del trabajo final y de tesis de los alumnos y se desarrolla dentro de la materia Robótica e Inteligencia Artificial.

“Miles de horas de trabajo y cinco personas que construyeron lo que antes solo podían imaginar”, expresa la propia Inanna durante su presentación, en referencia al proceso que permitió convertir una idea en un prototipo funcional.

Un proyecto que fue creciendo durante la carrera

El profesor Jorge Estrella explicó que acompañó a los estudiantes durante los tres años de formación y destacó el proceso que permitió llegar al desarrollo del humanoide.

“Los tengo desde el inicio a todos, pudiendo realizar durante los tres años estos hermosos proyectos”, señaló el docente, quien está a cargo de distintas materias vinculadas con los sistemas mecatrónicos y de Robótica e Inteligencia Artificial.

El director del ITEC, Marcelo Huck, remarcó además que se trata de la primera cohorte de Técnico Superior en Mecatrónica de la provincia de Córdoba.

“Para nosotros es un orgullo contar con el plantel de profesores, que son profesionales que se dedican a trabajar en el ambiente, en empresas, tienen emprendimientos propios, y a su vez vuelcan toda su experiencia y conocimientos dentro de la institución”, sostuvo.

Según explicó Huck, la carrera tiene una duración de tres años y contempla una instancia práctica final. La presentación definitiva de los proyectos está prevista para el 1 de octubre, cuando Inanna y otros desarrollos realizados por los estudiantes serán exhibidos en la institución.

De la idea a la construcción de Inanna

Luz Guzmán, una de las estudiantes que participó del proyecto, contó que inicialmente había pensado estudiar programación, pero finalmente se inclinó por la mecatrónica y la robótica.

“Vi que era nueva, y dije ¿por qué no intentar con el tema de la robótica?”, relató.

La idea de construir un humanoide surgió durante el último año de la carrera. Según explicó, al principio parecía un objetivo difícil de alcanzar por los tiempos disponibles.

“La verdad que fue algo, estás loco, porque pensábamos que no llegábamos con el tiempo”, recordó. Sin embargo, el entusiasmo del grupo hizo que el proyecto fuera creciendo hasta convertirse en el prototipo que hoy presentan.

Maximiliano Medina Roca, uno de los impulsores de la iniciativa, contó que su interés por los robots comenzó desde muy chico.

“Soy de la generación de los Transformers, de Astro Boy, siempre estuvo esa pasión por lo que es la parte de los robots y todo lo que es la parte informática”, explicó.

El estudiante señaló que eligió la carrera también por sus posibilidades laborales y que, con el paso del tiempo, logró conformar un grupo de trabajo junto a sus compañeros.

¿Qué puede hacer Inanna?

El prototipo puede realizar movimientos, hablar y ejecutar acciones programadas. Su funcionamiento se basa en desarrollos realizados en Python y contempla diferentes modalidades de interacción.

“La idea es hacer un prototipo, una especie de banco de pruebas”, explicó Medina Roca. El objetivo es avanzar hacia una forma de interacción diferente a la que ofrecen los asistentes virtuales tradicionales.

“Acá la idea es empezar a interactuar con una figura humanoide”, señaló.

Actualmente, buena parte del funcionamiento depende de una computadora, debido a las exigencias de procesamiento y a las limitaciones relacionadas con la autonomía de las baterías.

Durante la demostración realizada en Radio Río Cuarto, Inanna pudo saludar, hablar y responder preguntas. Ante una consulta sobre su futuro, el robot respondió:

“Esta es solo una etapa en mi desarrollo. Como sistema inteligente, mi potencial es evolutivo y seguiré aprendiendo y mejorando junto a mi equipo. Mi construcción es un proceso continuo que no termina aquí”.

Mecatrónica y el mundo laboral

Estrella destacó que la formación en mecatrónica combina conocimientos de mecánica, electricidad, electrónica e informática y que sus aplicaciones ya forman parte de distintos sectores productivos.

“Ya no podemos hablar de qué futuro, ya estamos dentro, ya estamos inmersos”, afirmó el profesor al referirse al avance de la automatización, la robótica y los sistemas inteligentes.

También descartó que el objetivo de estas tecnologías sea necesariamente reemplazar al trabajador humano.

“Ella nos puede ayudar a pensar, nos puede ayudar a diseñar, pero la mano de obra va a ser siempre del humano”, sostuvo.

En ese sentido, Guzmán señaló que se siente especialmente atraída por el área de automatización y los sistemas PLC, además de haber comenzado a interesarse por la docencia.

Para Estrella, el principal valor del proyecto no está solamente en el robot construido, sino en el proceso de aprendizaje y perseverancia de los estudiantes. 

“Primero dejar en claro que el corazón de esto que vos ves ahí son ellos”, afirmó al referirse a los alumnos.

Y resumió el espíritu del proyecto con una frase: “Nosotros les enseñamos a mover un dedo, pero ella nos enseñó a no bajar los brazos”.

El docente destacó además que Inanna es uno de varios proyectos desarrollados por los estudiantes del ITEC. Entre otros trabajos mencionó un robot cortador de césped y un robot limpia piscinas.

Una presentación que mira hacia el futuro

La experiencia también busca trascender las aulas. Durante la entrevista se informó que directivos de establecimientos educativos ya manifestaron interés en recibir a Inanna para que pueda ser presentada ante estudiantes.

Con una combinación de mecánica, electrónica, programación, inteligencia artificial y creatividad, el grupo del ITEC logró transformar un proyecto académico en un prototipo que ya despierta interés dentro de la ciudad.

“Desde Río Cuarto hacia el futuro”, concluye Inanna en su presentación. Una frase que sintetiza el objetivo de sus creadores: demostrar que la innovación tecnológica también puede surgir desde las aulas y los estudiantes de la ciudad.

fuente: GOOGLE NEWS

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