
La Cámara de Diputados dio media sanción al nuevo Régimen Penal Juvenil con 149 votos afirmativos y avanzó en la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. La iniciativa impulsada por el oficialismo de Javier Milei ahora deberá ser tratada en el Senado. El eje del debate vuelve a centrarse en cómo se ubica Argentina frente a los demás países de América Latina.
Con la modificación aprobada, Argentina pasaría a fijar la responsabilidad penal desde los 14 años. En la región, el esquema es diverso: Brasil, Chile y Uruguay establecen la mayoría penal en 18 años, aunque aplican regímenes juveniles especiales para menores involucrados en delitos. En Brasil, por ejemplo, la responsabilidad penal plena comienza a los 18, pero existen medidas socioeducativas desde los 12. En Uruguay, el sistema prevé responsabilidad penal adolescente desde los 13 años bajo un régimen específico.

Hasta ahora, Argentina compartía con Cuba la edad de imputabilidad en 16 años, una de las más altas en comparación con países que habilitan intervención penal a edades más tempranas. Con la baja a 14, el país se alinearía con modelos intermedios dentro del mapa regional, aunque con particularidades propias en su régimen sancionatorio.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma busca “terminar con la impunidad” y dar respuesta a las víctimas, con reglas más claras y sanciones definidas para delitos cometidos por menores. El Senado tendrá ahora la última palabra en una discusión que no solo es jurídica y política, sino también comparativa: qué edades fija cada país y qué resultados muestran en materia de seguridad.
Seguí leyendo:




