
Ian McEwan, uno de los escritores británicos más reconocidos de las últimas décadas, regresó con una nueva novela que combina literatura, ciencia y tecnología. Lo que podemos saber plantea un futuro cercano atravesado por la crisis climática, el exceso de información y el desarrollo de sistemas digitales capaces de desafiar el control humano.
Nacido en Inglaterra en junio de 1948, McEwan construyó una extensa trayectoria literaria que comenzó con una narrativa oscura y perturbadora. Sus primeras novelas, El jardín de cemento y El placer de los extraños, le valieron el apodo de “Ian Macabre” por parte de la crítica británica y consolidaron una obra marcada por ambientes claustrofóbicos y conflictos humanos complejos.
Con el paso de los años, el escritor amplió su registro y obtuvo importantes reconocimientos internacionales. En 1998 ganó el Premio Booker por Ámsterdam, mientras que varias de sus obras fueron adaptadas al cine. Entre ellas se destaca Expiación, cuya versión cinematográfica, dirigida por Joe Wright, obtuvo un premio Óscar.

Imagen extraída de Internet
La relación entre literatura y conocimiento científico ocupa un lugar destacado en su producción. McEwan es un lector interesado en la neurobiología, la física y la divulgación científica, inquietudes que aparecen especialmente en Sábado, novela protagonizada por un neurocirujano que observa las tensiones políticas y sociales de su tiempo.
Su propia vida también contiene episodios que parecen extraídos de una novela. A los 58 años descubrió la existencia de un hermano que había sido dado en adopción antes del matrimonio de sus padres. Además, fue el primer estudiante en graduarse del máster de escritura creativa de la Universidad de East Anglia, donde también se formó posteriormente Kazuo Ishiguro.
En Lo que podemos saber, McEwan vuelve a mirar hacia el futuro. La historia se desarrolla en un escenario distópico marcado por la crisis climática y el descubrimiento de un poema perdido. El planteo parte de una paradoja: la humanidad tendrá acceso a una cantidad extraordinaria de información sobre el pasado, pero podría ser incapaz de comprenderlo realmente.
En sus reflexiones recientes sobre el avance tecnológico, el escritor advirtió sobre los riesgos asociados al desarrollo de la inteligencia artificial y la falta de regulación. “Ya hemos cruzado un punto de singularidad”, sostuvo al referirse a sistemas de software que pueden escapar al control humano. Con esta nueva obra, McEwan vuelve a utilizar la literatura para interrogar el presente y anticipar los dilemas de un futuro cada vez más digital.
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fuente: inteligencia artificial y futuro en su nueva novela – Canal C”> GOOGLE NEWS



