
“Esta semana tiene un pulso especial. Se siente distinto en el cuerpo, en el ánimo y en las decisiones que venís postergando”, asegura la astróloga Rocío Sabatini a Clarín. Del 16 al 22 de febrero el cielo nos regala una Luna nueva con eclipse solar en Acuario, y eso no pasa desapercibido. Es un portal suave pero poderoso, de esos que te invitan a empezar algo nuevo aunque todavía no tengas todas las respuestas.
El recorrido lunar atraviesa Acuario, Piscis, Aries y Tauro. Para la especialista, es como un viaje interno que va desde la idea y la visión de futuro, hacia la emoción profunda, luego a la acción decidida y finalmente a la necesidad de estabilidad: “Si lo vivís con conciencia, puede ser una semana bisagra”.
Lunes 16 de febrero: Luna menguante en Acuario, día para replantear proyectos y animarse a pensar distinto
El lunes 16, con el astro lunar menguante en Acuario, la energía se vuelve más mental y reflexiva. Es un día para preguntarte con honestidad qué proyectos te representan de verdad y cuáles sostenés solo por costumbre o por expectativas ajenas. Acuario te susurra que te animes a pensar distinto, que te corras un poco del molde. Tal vez no tengas que romper todo, pero sí ajustar lo que ya no encaja con tu versión actual.
Martes 17 de febrero: eclipse solar y Luna nueva en Acuario, comienzos que marcan el rumbo de los próximos meses
El martes 17 llega el gran evento: Luna nueva con eclipse solar en Acuario. Este es el corazón de la semana. Los eclipses marcan comienzos que se despliegan con el tiempo; no son fuegos artificiales instantáneos, sino semillas que germinan en los próximos seis meses. Puede que sientas claridad repentina o, por el contrario, cierta incertidumbre. Ambas sensaciones son válidas. Lo importante es que te permitas sembrar una intención genuina, algo que tenga sentido para tu futuro y también para tu entorno.

El signo del aguatero habla de redes, amistades, comunidad y proyectos colectivos. Tal vez te estés replanteando con quién querés caminar este año, qué metas compartidas te entusiasman o qué sueño personal necesita abrirse a algo más grande. No fuerces resultados. Confiá en el proceso. El eclipse acomoda lo que ya estaba listo para moverse.
Esa misma tarde, la Luna ingresa en Piscis y el clima cambia. Después del movimiento mental, llega la sensibilidad.
Miércoles 18 y jueves 19 de febrero: Luna en Piscis, días de introspección, emociones y escucha interior
El miércoles 18 y el jueves 19 son días más introspectivos, donde la intuición se vuelve brújula. Piscis te pide que bajes el ruido externo y escuches tu mundo interno. Puede que aparezcan emociones viejas para cerrar, recuerdos, inspiración creativa o simplemente ganas de descansar un poco más. No lo tomes como debilidad: es integración. Todo gran comienzo necesita un momento de recogimiento.
Viernes 20 y sábado 21 de febrero: Luna en Aries, impulso para tomar decisiones y pasar a la acción
El jueves por la noche el astro de la noche entra en Aries y el cuerpo lo siente. El viernes 20 y el sábado 21 traen impulso, ganas de actuar y de decir “hasta acá”. Si en los días anteriores pensaste y sentiste mucho, ahora llega el momento de dar el primer paso. No tiene que ser perfecto. El primer signo zodiacal enseña que la acción también aclara el camino. Puede que te animes a iniciar algo, a hablar claro o a tomar una decisión que venías esquivando. Conectá con tu valentía sin caer en la impulsividad.
Domingo 22 de febrero: Luna en Tauro, estabilidad, orden y bases sólidas para lo nuevo
El domingo 22 la Luna taurina cambia el ritmo otra vez. Después del sacudón del eclipse y del empuje ariano, llega la necesidad de calma y estabilidad. Tauro te invita a construir con paciencia, a organizar recursos y a volver al cuerpo. Es un día ideal para hacer algo concreto que sostenga ese nuevo comienzo: ordenar tus finanzas, planificar, cocinar algo rico, disfrutar de lo simple. Recordá que todo cambio profundo necesita raíces firmes.

La semana empieza con un giro de destino y termina con los pies en la tierra. Si la vivís con conciencia, puede convertirse en un punto de inflexión amoroso: no desde la exigencia, sino desde la coherencia con lo que hoy sos.
Escuchate. No estás llegando tarde a nada. Este eclipse no viene a quitarte estabilidad, sino a alinearte con un futuro más auténtico. Y eso, aunque a veces asuste un poco, también es una forma de cuidado.
Eclipse solar en Acuario: giro de destino con sello uraniano
El primer eclipse del año llega como un susurro eléctrico del universo, pero también como un pequeño temblor que te despierta. No es un eclipse más. Es una Luna nueva en Acuario que inaugura el 2026 con un sello profundamente uraniano: cambio, liberación y giros de destino que ya estaban escritos en el aire.
Al unirse el Sol y la Luna con Marte en Acuario, este portal no se queda en la idea. No es solo imaginar un futuro distinto, es sentir el impulso de actuar. “Hay algo en vos que ya no tolera ciertas estructuras, ciertos silencios, ciertas dinámicas repetidas. Marte le da coraje a tu visión. Te anima a diferenciarte, a defender lo que creés, a animarte a dar un paso que quizás venías postergando por miedo a incomodar. Si algo se activa con intensidad, no es casual: es energía acumulada que ahora encuentra salida”.
La tensión con Urano en Tauro —regente de este eclipse— puede sentirse como un sacudón en lo material y en aquello que te daba seguridad. Cambios económicos, laborales o decisiones ligadas a tu estabilidad pueden aparecer de manera inesperada. Pero no vienen a destruirte, vienen a despertarte. Urano no quita por capricho: libera lo que estaba rígido. Te invita a reinventar tu manera de generar valor, de sostenerte, de entender qué es realmente seguro para vos. A veces la verdadera estabilidad nace después de animarte a cambiar.
Y en medio de este movimiento intenso, el cielo también ofrece contención. Mercurio en Piscis en armonía con Júpiter en Cáncer abre un canal sensible y amoroso. La intuición se vuelve guía. Las conversaciones pueden sanar. Las palabras abrazan. Aunque el eclipse sacuda, hay una red emocional que te sostiene. No estás sola, no estás solo. Hay comprensión, hay empatía, hay creatividad creciendo en paralelo al caos.

Saturno y Neptuno caminando juntos en Aries hablan de un aprendizaje profundo: soñar sí, pero también comprometerse con ese sueño. No alcanza con desear una vida distinta; ahora el universo te pide que la construyas. “Lo hermoso es que los cambios no son puro desorden: también hay estrategia, hay madurez, hay posibilidad de organizar lo nuevo sin perder inspiración”, dice Sabatini.
Este eclipse tiene un tono revolucionario, pero también profundamente liberador. Puede que algo se cierre, que algo se rompa o que simplemente cambie de forma. Confiá. Lo que se mueve ahora no es un capricho del destino, es una actualización de tu camino. Durante los próximos seis meses vas a ver cómo esta semilla empieza a tomar forma.
No te asustes si sentís que todo se acelera. Estás entrando en una versión más auténtica de tu vida. Y aunque el cambio incomode, también trae aire fresco. “Este eclipse no viene a quitarte tu lugar en el mundo, viene a ayudarte a ocuparlo con tu versión más real”, concluye.
Asesoró la astróloga Rocío Sabatini. En Instagram, @astro.row.
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