
Hernán Drago había organizado una gran celebración para festejar sus 50 años, pero a último momento resolvió cambiar los planes. La decisión se conoció durante el fin de semana, cuando distintas fuentes confirmaron que el evento, tal como estaba previsto, no se llevará a cabo.
En un principio, el modelo y conductor planeaba una fiesta a gran escala, rodeado de amigos, colegas y personalidades del mundo artístico que marcaron su carrera. No obstante, con el correr de los días decidió resignificar la fecha y darle un enfoque más personal, apostando por proyectos y encuentros más íntimos, en sintonía con la etapa que atraviesa actualmente.

De acuerdo con personas de su entorno, no se trató de una determinación repentina, sino del resultado de un proceso interno de reflexión de Hernán Drago sobre aquello que hoy considera verdaderamente significativo en su vida. En lugar de un festejo masivo, habría decidido inclinarse por reuniones más íntimas, compartidas con su círculo cercano y en un ámbito familiar.
Hace algunas semanas, Hernán Drago ya se había referido a sus prioridades personales y laborales, anticipando un giro en su manera de encarar esta etapa de su vida. “Voy a elegir momentos de plenitud que realmente me nutran, más allá de las formalidades de un evento social”, expresó en aquel momento.
El motivo por el que Hernán Drago canceló su cumpleaños 50
El año pasado, el modelo ya había hecho público un cambio trascendental en su vida: el deseo de instalarse en Bariloche para llevar un ritmo más ligado a la naturaleza y al tiempo con su familia. “Me voy a ir a Bariloche a vivir… ya lo hablé hace tiempo con mis hijos. Para mí el sur es Bariloche. No me hace falta cumplir años para irme. Entonces ahora trabajo, descanso, familia. Después, en su momento, veré cómo equiparo la ecuación laboral versus el descanso. Hoy le está ganando mucho la ecuación laboral. Pero hay etapas para todo, lo tengo claro”, explicó Drago en una entrevista con Pronto.

Ese anhelo de encontrar un mayor equilibrio también se manifestó en otros planos de su vida: la relación con sus hijos, las revisiones sobre su recorrido profesional y el cuidado de su bienestar emocional fueron ejes que atravesaron el cierre de sus cincuenta años. Ya no se trata únicamente de festejar una cifra, sino de pensar de qué manera encarar el futuro con mayor serenidad y propósito.
Aunque para algunos esta decisión pueda resultar sorpresiva, quienes lo rodean aseguran que Drago siempre se mantuvo coherente con sus convicciones y que este paso refleja un momento de madurez tanto personal como profesional. Al dar vuelta la página, el conductor dejó en evidencia que, muchas veces, lo esencial no pasa por la celebración en sí, sino por la forma de vivir y valorar cada etapa importante.
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