
Hernán Drago atraviesa uno de los mejores momentos de su vida personal y profesional. Con más trabajo que nunca, el modelo y conductor había imaginado durante años un gran festejo para celebrar sus 50, rodeado de amigos y viajando al sur, su lugar en el mundo. Sin embargo, a último momento decidió cancelar todo y cambiar radicalmente los planes.

El cumpleaños número 50 llegó el 17 de mayo, pero lejos de un fiestón o un viaje soñado, Drago optó por algo mucho más simple. Suspendió compromisos laborales y pasó el día en pijama, en su casa, junto a sus hijos. Según contó, fue un regalo personal: elegir el descanso después de años de agendas cargadas, aviones y rutas constantes.

El motivo de la decisión estuvo ligado al cansancio y a la necesidad de priorizarse. Bariloche, su destino favorito, no necesitaba una excusa especial para visitarlo. Hoy, asegura, su foco está puesto en el trabajo y la familia, entendiendo que cada etapa tiene su tiempo y que el disfrute personal llegará cuando el equilibrio lo permita.


