
Este martes fueron detenidas dos personas más y la cantidad de acusados en la causa se elevó a 15, mientras que todavía resta concretar la aprehensión de otro sospechoso. La investigación está a cargo de la fiscal de Instrucción de Deán Funes, Analía Cepede.
Según se conoció siete de los acusados están imputados por abuso sexual, mientras que las acusaciones incluyen, de acuerdo con cada situación, grooming y abuso sexual con acceso carnal. La pesquisa busca determinar las responsabilidades de distintos adultos que, durante varios meses, habrían tenido contacto con tres adolescentes en situación de extrema vulnerabilidad.

De acuerdo con la investigación, algunos de los sospechosos habrían utilizado redes sociales para pedirles imágenes de contenido sexual y otros habrían concretado encuentros con las adolescentes. Además, los investigadores analizan si existía intercambio de información entre los adultos sobre las jóvenes, aunque hasta ahora no encontraron elementos que permitan confirmar una organización estructurada destinada a la explotación.
La causa se inició luego de que la familia de una de las adolescentes denunciara su desaparición. Mediante la geolocalización de su teléfono, la Justicia logró establecer que la joven estaba en Sumampa, Santiago del Estero, donde fue encontrada junto a otra adolescente y un hombre mayor de edad. El análisis posterior del celular permitió detectar vínculos con distintos hombres de Villa de María del Río Seco y dio origen a la investigación.

Con el avance de las actuaciones apareció una tercera víctima y se realizaron distintos procedimientos. En los operativos fueron secuestrados teléfonos celulares, dispositivos informáticos, un automóvil y otros elementos que serán sometidos a peritajes. Entre los detenidos se encuentra José Aníbal Ricardo Villarreal, quien era asesor del legislador departamental de Río Seco, Ernesto Ramón Flores. El legislador indicó que solicitó su desvinculación tras conocer la detención, mientras que la fiscal señaló que no existen elementos que indiquen que Flores conociera los hechos investigados.
Por otra parte, la Fiscalía abrió una nueva línea de investigación a partir de la confirmación de que las tres adolescentes tenían colocados implantes anticonceptivos subdérmicos desde hacía aproximadamente dos años. El dato surgió durante las evaluaciones médicas y psicológicas realizadas en el Polo de la Mujer.

La pesquisa buscará establecer quién realizó esas prácticas, en qué circunstancias se llevaron adelante y si las adolescentes estuvieron acompañadas por algún adulto responsable. Las tres víctimas reciben asistencia de organismos de protección y no se descarta que puedan producirse nuevas detenciones.



