
Wanda Nara volvió a encender el escándalo con Mauro Icardi y dejó en claro que el conflicto está lejos de terminar. La conductora interrumpió las grabaciones de MasterChef para hablar en vivo con Mariana Calabró en DDM y expuso, sin filtros, el nuevo frente judicial que planea junto a su abogada Ana Rosenfeld.
Durante la charla, Wanda fue directa al hueso y se refirió a la millonaria deuda alimentaria que el futbolista del Galatasaray mantiene con sus hijas. Ante la falta de pago, deslizó una medida contundente: pedirle a la Justicia el embargo y posible remate de la llamada “casa de los sueños”, una jugada límite que ya estaría en estudio.

Según explicó, Rosenfeld avanzará con la tenacidad que la caracteriza para lograr cobrar lo adeudado, incluso si eso implica ir contra propiedades en el exterior. Pero lo más llamativo llegó con una revelación personal: Wanda aseguró que está reclamando una compensación económica por el lucro cesante durante su matrimonio, al sostener que durante años no se le permitió trabajar.
Lejos de retroceder, también aclaró que las causas penales siguen su curso, con más de diez testigos que declararon sobre hechos ocurridos en Argentina. Además, denunció que pertenencias suyas y de sus hijas, enviadas a Milán en una supuesta mudanza organizada por Icardi, hoy estarían perdidas y sin paradero conocido, sumando un nuevo capítulo a una guerra que no da tregua.
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