
No terminó abril y el Banco Central ya compró US$ 6.681 millones. Según un trabajo que recopiló la consultora 1816, se trata de la cifra más alta desde el fin de la convertibilidad, solo superada por 2024 cuando aún había cepo y un cronograma de pagos de la deuda con los importadores que no habían cobrado con Alberto Fernández.
La guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán empezó el 28 de febrero. Desde entonces el precio del petróleo se disparó y hubo un movimiento de los capitales al dólar como refugio. La semana pasada el FMI en su informe Perspectivas Económicas Mundiales no descartó un escenario de recesión global. Sin embargo, pareciera que ese conflicto no impidió que las intervenciones del Banco Central superaran el 5% del volumen negociado en el mercado. Ayer los principales indicadores de Wall Street volvieron a caer y los futuros del petróleo repuntaron por cuarta rueda consecutiva. Y Santiago Bausili volvió a comprar: esta vez US$ 194 millones. Incluso en ese contexto este jueves Chubut colocó deuda y logró cerrar una tasa inferior a 10%.
¿Hace cuánto la Argentina no sorteaba una crisis global, o al menos una incertidumbre así, comprando dólares y con la moneda no depreciándose?
El ex ministro de Economía Nicolás Dujovne, que monitorea ya hace décadas el comportamiento de los mercados emergentes en contextos así, responde que no recuerda haber visto a la economía argentina enfrentando una turbulencia global como la que hoy tiene en vilo a los inversores. Al menos hasta el momento.
“Durante esta crisis, el peso terminó más fuerte de como la empezó. Más allá de si estamos bien o mal a nivel local con la economía, lo que sí es seguro es que con déficit gemelos e importando energía no sé en qué tipo de crisis estaríamos hoy”, dice por su parte el economista Gustavo Araujo, Head of Research de Criteria.
Anoche el viceministro de Economía, José Luis Daza, dijo que “es posible este año tengamos superávit de cuenta corriente”. El dato es relevante porque un déficit de cuenta corriente mide la fragilidad de un país frente a los capitales golondrinas y que se compensa con más reservas.
¿Por qué Santiago Bausili fue capaz de comprar más dólares en estos meses?
Días atrás el economista Martín Polo, jefe de Cohen, mostró un gráfico en X donde dibujaba una línea que son las compras del Banco Central, casi equivalente a la de las liquidaciones del campo, apuntalada también por los depósitos en dólares. También ayudan el saldo comercial y la liquidación de US$ 6.800 millones de ON por parte de las empresas que emitieron desde octubre.
El problema es que esta robustez de la economía argentina no está siendo percibida en la calle. Por supuesto que no tiene por qué. Este jueves por ejemplo salió que las ventas en los supermercados en febrero cayó y esta semana se supo que la actividad económica también ( 2,6%).
El informe de 1816 es contundente: “La demanda de liquidez tocó este lunes su valor nominal más bajo del año”.
¿Qué quiere decir esto? Que por un lado el Banco Central se fortalece comprando dólares pero la demanda de pesos aún no prende y la base monetaria se contrae.
El circulo virtuoso de esta economía que resiste el embate internacional y compra dólares a la vez, quizá se cierre del todo si el Gobierno es capaz de refinanciar los pagos de los bonistas.
De lo contrario el esfuerzo de comprar dólares y usarlos para pagar los cupones cash, se vuelve demasiado exigente aún cuando haya signos de que la inflación este mes empezó a aflojar y la actividad, según las consultoras Equilibra y Nielsen, en marzo registraría una recuperación.
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