
La falta de un freno en el conflicto bélico genera consecuencias económicas inmediatas, con mayor inflación y menor consumo como principales efectos, según explicó el especialista Damián Vlassich.
El conflicto en Medio Oriente continúa sin señales de un alto el fuego a corto plazo y, según el analista Damián Vlassich, impacta fuertemente en la economía mundial. El especialista advirtió que el precio del petróleo se eleva, lo que deriva en un contexto inflacionario más severo.
Este escenario obliga a los bancos centrales a adoptar posturas contractivas, como la suba de tasas de interés, mientras que las empresas ajustan sus precios para amortiguar los impactos. “Se genera un círculo menos virtuoso de precios más altos, costos más altos y menor consumo”, explicó Vlassich.
La tensión se incrementó luego de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara un ultimátum contra Irán, exigiendo la apertura inmediata del Estrecho de Ormuz. “El tiempo se acaba: 48 horas antes de que el infierno se apodere de ellos”, expresó en su plataforma Truth Social.
En paralelo, las fuerzas estadounidenses llevan adelante un operativo militar para localizar al piloto de un avión caza derribado por defensas iraníes, lo que refleja el nivel de confrontación en la región y la incertidumbre sobre su desenlace.




