Guerra EE.UU.-Irán: balance provisional

Esta guerra que se extiende mucho más de lo previsto nos deja ya algunas reflexiones sobre el ámbito doméstico político de ambos contendientes.

Con relación a Irán, nos revela que la estructura de poder en cuanto a los comandos de relevo se refiere, están perfectamente estructurados, articulados y empoderados. Una vez desmantelada la primera línea de comando fue reemplazada por otros lideres inmediatamente por debajo de la línea de comando.

Una ordenación que nos recuerda cómo operan las células de las guerrillas. Si desaparece su líder, su segundo lo reemplaza automáticamente y así sucesivamente. Sin sufrir prácticamente solución de continuidad alguna la cadena en la toma de decisiones.

En otras palabras, la Línea Decisoria tanto política como militar no sufrió ni un ápice (a pesar de algunas noticias aducían desacuerdos y divergencias dentro de “los diversos rangos decisorios de política”). O no trascendió o no se reflejó en dilaciones del accionar militar ni diplomático.

Con respecto a la Planificación de Guerra, respuesta en la contienda y escalada de réplica, también nos demuestra una perfecta preparación para no quedar inerme. Muere Khamenei y el ICRG toma en su línea de comando el accionar bélico de inmediato. Revelando que en lo absoluto han sido tomados por sorpresa o que dudan en el accionar bélico. Las respuestas, réplicas y escaladas han sido inmediatas.

Además, se observan perfectamente planificadas más allá de lo esperado. Regionalizan el conflicto al atacar las monarquías petroleras árabes vecinas y globalizan el conflicto con el impacto de cerrar Ormuz. Las implicaciones ahora son de orden global no solo respecto del impacto del petroleó fuera del mercado (alrededor de 15 + Mb/d) sino también respecto del comercio en general incluyendo el alimentario que circula por el Golf Persico. Y el impacto pasa a afectar a la economía mundial con posibles repercusiones inflacionarias dado el alto precio que alcanzaron los crudos (110-120 $/b) y productos petroleros.

En cuanto al Poderío Armamentista, también el atacante se equivoca. Cree en una obliteración de las capacidades de lanzamiento misilistico y drones de combate, y la capacidad que revelan las replicas y escaladas iranies son inesperadas. Es cierto que la cantidad absoluta de combate (número de misiles, drones) ha disminuido, pero está muy lejos de quedar postrada del lado Irani. Se interpreto que solo les quedaba un 30 % de equipamientos militares cuando en realidad informes de inteligencia revelan que les queda 70-75 % de esa capacidad.

Y en el contexto Político-Social Interno, la guerra transforma un pueblo que pedía cambio de régimen y gobierno a través de protestas y cruentísimas manifestaciones de los más jóvenes a un Pueblo Amalgamado que defiende su territorio frente al posible invasor. En este sentido, y salvando las distancias comparativas se asemeja, en ciertos aspectos, a la respuesta de unidad del pueblo Ucraniano frente al invasor Ruso.

Con respecto a EE.UU., también nos revela en el frente interno algunas reflexiones mas allá de las más discutidas u obvias. En primer lugar, y sin condonar la moralidad o no del ataque debido al potencial desarrollo de armamento nuclear Irani (que generaría un caos en la región del Medio Oriente) la Guerra nos devela un EE.UU. con Capacidad de Superpotencia.

De donde proviene nuestra afirmación. Ha llevado a cabo tres conflictos de manera sincrónica. Primero la extracción del líder del régimen en territorio Venezolano, luego Irán y posiblemente siga Cuba. Esto revela la capacidad de un actor con alcance de Superpoderes al movilizar (aunque con altísimos costos: militar, de hombres y equipamiento) toda esa avalancha de portaaviones, aviones, helicópteros, drones y misiles que anteriormente no se habían visto. Y lo ha hecho con traslados masivos desde el Atlántico (cuenca Caribe) hasta el Indico (cuenca Mesoriental).

También revela una Falta de Planificación o Error en Prever la Respuesta del pueblo iraní. Transponiendo la mentalidad occidental, se creyó que con el ataque el propio pueblo iraní derrocaría al régimen. Olvidando que estos regímenes autárquicos tienen la capacidad de voltear los resultados de los acontecimientos, y en consecuencia, el pueblo (que no posee armas al igual que el pueblo venezolano) no tiene posibilidades de un derrocamiento interno, cuando el monopolio de las fuerzas está en manos del tirano.

En este sentido hubo una subestimación en la respuesta del rival. Del mismo modo que la hubo en Rusia cuando creyó conquistar el territorio ucraniano en una operación “Blitzkrieg”. Esto se tradujo en una amalgamación del pueblo iraní (sic ut supra) que se afirma defendiendo su terruño.

Por último, pero no menos importante, está la explicación de estas “idas y venidas” del accionar norteamericano con la Teoría de “Locura Aparente”. Al articular estas medidas impredecibles y algunas veces contradictorias generan confusión en el adversario. La aparente irracionalidad de marchas y contramarchas dificulta que el adversario adopte estrategias de respuesta adecuadas. Mas aun las amenazas levantadas contra amigos tradicionales refuerzan la “credibilidad” para conseguir “negociaciones beneficiosas” futuras.

Y tiene un cierto antecedente histórico cuando Nixon en los años 70 redefinió alianzas (con China, p.ej.) y reconfiguro el orden global. Tal lo que describe el famoso libro “The Art of the Deal” (El Arte de Negociar o del Reparto). Y aquí lucen quizás muy pertinentes las palabras de Susie Wiles (Jefa de Gabinete de Trump) cuando señala que a veces el Presidente “actúa como borracho” (sic). Esta impredecibilidad estratégica se asemeja al “Juego del Gallina” (*) dentro de la “Teoría de Juegos”. Utilizada, en efecto, en tácticas de disuasión nuclear, la cual ilustra esta “locura” estructurada hoy día por el líder de la Superpotencia Mundial.

Creemos interesante destacar como colofón que esta guerra también ha revelado cuan ciertos son o cómo funcionan ciertos principios teóricos de las Relaciones Internacionales. Me refiero a dos de ellos: 1) la Desinformación Estratégica y a la mecánica de la 2) Escalada del Conflicto.

Como ejemplo de la primera, se señala que se ha desmantelado al enemigo en un 70 %; mucho más que en lo que en realidad ha logrado. Solo lo ha afectado (en un 25-30 % ut supra), y ello ilustra cabalmente nuestra afirmación. Y por último, la Escalada de Agresiones, así como la desescalada (tiempos de negociación) los lideres de ambos bandos han seguido los dichos de cada uno de ellos mismos. Haciendo oído sordo, por el momento, de lo que replicaba verbalmente el adversario.

Es de esperar que sea esta una lección que aprenda el Mundo para no volver a repetirla dado el alto costo que sufriremos a nivel económico, de abastecimiento energético y de rupturas regionales de las que no habíamos sido testigos antes de ahora.

(*) Juego del Gallina, típico de los Gangs en la Costa de California. Dos conductores acelerando de frente uno contra otro. El que se sale de la línea para no colidir es “el gallina”. Irán arriesga su supervivencia; EE.UU. solo el “prestigio presidencial”.

Alberto Cisneros Lavaller es CEO de Global Business Consultants. Buenos Aires-Bogotá-Caracas

fuente: CLARIN

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