Google prueba llevar la inteligencia artificial al espacio – Diario Jornada

La carrera por el futuro de la inteligencia artificial y la computación acaba de sumar un nuevo capítulo. Google lanzó al espacio su primer satélite experimental como parte de Suncatcher, un programa de investigación que busca determinar si es técnicamente viable instalar servidores y centros de procesamiento de datos en órbita terrestre.

El vehículo espacial fue enviado al espacio a bordo de un cohete Falcon 9 desde California y marca el inicio de un proyecto a largo plazo. La empresa pretende explorar nuevas formas de operar infraestructuras informáticas fuera de la superficie terrestre.

Google se convirtió en la primera gran tecnológica en impulsar una iniciativa orientada específicamente a evaluar la posibilidad de desarrollar redes de procesamiento para inteligencia artificial en órbita.

Objetivos del Suncatcher

La iniciativa, denominada Suncatcher, tiene como objetivo estudiar si los centros de datos del futuro podrían funcionar fuera de la Tierra mediante una red de satélites especializados.

Actualmente, los sistemas de inteligencia artificial dependen de enormes centros de datos ubicados en tierra firme. Instalaciones que consumen grandes cantidades de electricidad, requieren importantes infraestructuras de refrigeración y generan una creciente demanda de recursos.

El lanzamiento reciente constituye el primer paso práctico de esa estrategia y permitirá recopilar información esencial sobre el comportamiento de los componentes electrónicos en condiciones extremas.

El principal desafío: comprobar si los chips sobreviven al espacio

La misión tiene un propósito concreto: determinar si los procesadores desarrollados por Google son capaces de operar en el entorno espacial sin sufrir fallos críticos.

A bordo del satélite viajan cuatro TPU (Tensor Processing Units), chips diseñados específicamente para ejecutar tareas de inteligencia artificial y aprendizaje automático.

Estos procesadores son la base tecnológica sobre la que se apoyan numerosos servicios de IA desarrollados por la compañía.

El experimento resulta clave porque permitirá evaluar cómo responden los chips frente a factores como la radiación cósmica, las fluctuaciones térmicas extremas y el impacto potencial de tormentas solares.

Por el momento, el sistema embarcado posee una potencia equivalente a una pequeña fracción de la capacidad informática disponible en un centro de datos terrestre moderno.

Un satélite alimentado exclusivamente por energía solar

El dispositivo fue desarrollado en colaboración con la empresa espacial Planet Labs y tendrá una vida operativa estimada de aproximadamente un año.

Su órbita fue diseñada para maximizar la captación de energía solar. Gracias a esta configuración, los paneles solares permanecen orientados hacia el Sol durante gran parte de la misión, optimizando la generación energética. Aun así, la energía disponible sigue siendo limitada.

Según las estimaciones del proyecto, el sistema genera una cantidad de electricidad comparable al consumo de un horno microondas doméstico, una cifra que refleja las restricciones actuales de la tecnología espacial.

Con esa capacidad, los procesadores pueden ejecutar tareas básicas de cómputo y mantener comunicaciones periódicas con Gemini, el sistema de inteligencia artificial desarrollado por Google en la Tierra.

Las conexiones se realizan en intervalos de aproximadamente 15 minutos, permitiendo intercambiar datos y evaluar el rendimiento del sistema.

Google estima que Suncatcher requerirá alrededor de 15 años de investigación y evolución tecnológica antes de alcanzar una escala verdaderamente significativa.

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fuente: inteligencia artificial al espacio – Diario Jornada”> GOOGLE NEWS

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