
El proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central “viene a cambiar lo que había escrito Mercedes Marcó del Pont y, a su vez, también intenta ser nuevamente aquella de los años `90 cuando se armó la Convertibilidad durante el gobierno de Carlos Menem”, explicó Gisela Veritier a Canal C.

Veritier, al ser entrevistada por el programa Córdoba al mundo, remarcó que “en 2012 cambia totalmente porque no sólo habla de la estabilidad monetaria y financiera, sino de la creación de empleo y de crecimiento económico” y apuntó: “Ahí es cuando muchos cuestionaron la independencia del Banco Central a la hora de mantener el valor de la moneda”.

“Cuando uno compara incluso a esta reforma con la de los ‘90 es mucho más exigente porque la de la Convertibilidad permitía la emisión: si entraba un dólar, se emitía un peso. También permitía, en situaciones excepcionales, que el Central asista al Gobierno nacional”, detalló.
La economista cordobesa sostuvo que, antes de la reforma de Marcó del Pont, se sostenía sobre el eje del tipo de cambio, mientras que ahora “el eje es la criminalización de la emisión monetaria”.
“Acá hay un hecho concreto, donde primero se elimina la asistencia al Estado y criminaliza porque aquel presidente del Banco o de la Nación que realice emisiones monetarias va a ser suceptible de sanciones penales. Es lo más innovador”, dijo.
Consideró que esta legislación es mucho más dura que las de otros países y agregó que lo que buscan es disminuir la inflación estructural que era tan difícil de derribar por los motivos que implica la emisión. “También se busca hacer una monedad más fuerte y disminuir el riesgo país para que Argentina pueda entrar en los mercados internacionales”, planteó.
Veritier puso algunos reparos al proyecto del gobierno de Javier Milei porque hay cuestiones sobre cómo se afronta “un cisne negro”, porque el Banco Central asiste a los tesoros en momentos de mucha crisis.



