
Artemis III ya no alunizará y la primera misión tripulada a la superficie se traslada, como mínimo, a 2028.
La NASA anunció cambios de peso en su ambicioso programa lunar Artemis. Mientras crece la expectativa por el lanzamiento de Artemis II, la agencia confirmó que Artemis III ya no llevará astronautas a la superficie de la Luna como estaba previsto. En su lugar, realizará pruebas tecnológicas en órbita terrestre baja. El primer alunizaje tripulado quedará entonces en manos de Artemis IV, previsto para 2028.
La decisión llega en medio de nuevos retrasos. Artemis II sufrió contratiempos tras una fuga de hidrógeno líquido detectada durante un ensayo general el 3 de febrero, a lo que se sumaron inconvenientes en una segunda prueba con combustible real realizada entre el 19 y el 20 del mismo mes. Como consecuencia, la fecha de lanzamiento fue postergada al menos hasta el 1 de abril.

Un transportador de la NASA, que lleva el cohete Artemis II SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la nave espacial Orión, regresa al edificio de ensamblaje de vehículos del Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida el 25 de febrero de 2026. (NASA/Kim Shiflett)
El extenso intervalo entre misiones —que superaría los tres años desde el debut del programa— complica la mejora continua de los sistemas y favorece la repetición de fallas técnicas. A esto se suma la pérdida de más de 4.000 empleados en 2025, cerca del 20 % de la plantilla, un factor que añade presión operativa y logística al desarrollo del plan lunar.
El nuevo administrador de la NASA, Jared Isaacman, reconoció los desafíos y prometió un cambio de ritmo. Entre las medidas clave figura la estandarización de la etapa superior del cohete Space Launch System (SLS), pieza fundamental para impulsar la nave desde la órbita terrestre baja hacia la Luna. El objetivo es claro: reducir demoras y consolidar, de una vez, el regreso sostenido al satélite natural.




