
En medio del revuelo que generó la confesión de Luciano Castro sobre su infidelidad a Griselda Siciliani, Gimena Accardi fue consultada por el tema y, sin buscar protagonismo, dejó una reflexión que no pasó desapercibida. Aunque evitó profundizar, su mirada sumó una voz distinta al debate que atraviesa a toda la farándula.

El actor admitió públicamente su “desliz” con la española Sarah Borell y reconoció haber roto la confianza en la pareja, pese a que Siciliani decidió perdonarlo. A partir de ese punto, surgieron especulaciones, análisis y opiniones cruzadas sobre los límites, los acuerdos y las segundas oportunidades en los vínculos.

Durante la promoción de Tilf, la serie vertical que realizó para Olga, Accardi fue clara: “Cada pareja es un mundo”. Ante la posibilidad de atravesar una situación similar, reflexionó sin dramatizar: “Tal vez sean una pareja abierta, tal vez tengan reglas”. Y cerró con una definición contundente: “Si me tocara, creo que todo es charlable”.



