
En medio de la investigación por el robo de fármacos en el Hospital Italiano, que incluyó allanamientos en tres domicilios de Capital Federal y Tigre, la Federación Argentina de Asociaciones de Anestesia, Analgesia y Reanimación (FAAAAR) difundió un comunicado institucional en el que pidió prudencia y defendió la práctica profesional de los anestesiólogos.
Los procedimientos, realizados el 13 de marzo por la Policía de la Ciudad, derivaron en el secuestro de jeringas, ampollas, tubos con anestesia y otros insumos médicos presuntamente sustraídos del centro de salud. La causa involucra a dos profesionales y busca determinar posibles vínculos con la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, ocurrida a fines de febrero. Según la autopsia, el deceso se produjo por un cuadro de edema pulmonar y meningoencefálico, y se investiga una posible sobredosis de propofol y remifentanilo.
La postura de la Federación
La FAAAAR subrayó que los hechos conocidos hasta el momento “pertenecen al ámbito privado” y no deben ser vinculados al ejercicio profesional ni a la práctica asistencial. “Esta distinción es fundamental para evitar generalizaciones que distorsionen la realidad de una especialidad altamente regulada”, remarcaron.
La entidad también destacó el nivel de formación de los anestesiólogos en Argentina, señalando que se trata de un sistema “estructurado, acreditado y exigente”, con fuerte compromiso en la seguridad del paciente. Además, advirtieron sobre el impacto negativo que puede tener la difusión de información no confirmada en la confianza social.
Finalmente, la Federación reafirmó su disposición a colaborar con la Justicia y llevó tranquilidad a la comunidad, resaltando el compromiso ético y profesional de los especialistas en todo el país.




