
La organización de la Finalissima que deben disputar la Selección argentina de fútbol y la Selección de fútbol de España atraviesa un escenario de incertidumbre a menos de tres semanas de la fecha estipulada para el encuentro. El partido estaba programado para el 27 de marzo en el estadio de Lusail, en Qatar, pero la escalada del conflicto en Medio Oriente obligó a suspender toda actividad deportiva en ese país hasta nuevo aviso.
Hasta el momento no hubo un comunicado oficial que confirme la cancelación del compromiso, aunque desde la FIFA señalaron que la situación se encuentra bajo evaluación permanente, en un contexto que también involucra la planificación de futuras competencias internacionales.
Desde el entorno de la selección española reconocen que el panorama es complejo. Álvaro de Miguel, secretario general de la Real Federación Española de Fútbol, manifestó que la delegación mantiene la planificación para enfrentar a Argentina y también a Egipto, aunque aclaró que aún no existen certezas respecto de la sede ni de la disputa del encuentro.
“El escenario es preocupante y debemos esperar. Es prematuro confirmar si el partido se jugará o si podrá realizarse en Qatar”, sostuvo el dirigente, quien además remarcó la necesidad de contar con garantías de seguridad antes de tomar cualquier decisión definitiva. Según indicó, los próximos días serán determinantes para definir el futuro del evento.
Competencias suspendidas en la región
La inestabilidad regional ya tuvo impacto directo en el calendario deportivo. La Confederación Asiática de Fútbol comunicó la postergación de los partidos correspondientes a sus principales torneos de clubes en Medio Oriente, incluidos encuentros de la Liga de Campeones Élite, la Liga de Campeones 2 y la Challenge League.
A la vez, las ligas nacionales de países involucrados en el conflicto, como Israel, Irán y Qatar, detuvieron sus competencias de manera preventiva. En el ámbito del básquetbol, la Euroliga anunció la cancelación definitiva del certamen juvenil “Next Generation” que se desarrollaba en Abu Dabi con equipos europeos sub-18.
En este contexto, el futuro de la Finalissima permanece sujeto a la evolución de los acontecimientos políticos y a las condiciones de seguridad que puedan garantizarse en la región.
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