Estudiantes goleó a Gimnasia en una tarde de fiesta y de paternidad histórica

El clásico de la ciudad de La Plata, correspondiente a la quinta fecha del Torneo Clausura 2026, se vivió con la intensidad habitual de estos encuentros, pero terminó con una sonrisa gigante para el lado albirrojo. En una tarde donde la contundencia y la templanza jugaron un rol clave, Estudiantes de La Plata aplastó por 4-0 a Gimnasia y Esgrima, prolongando una racha histórica en condición de local: el “Lobo” ya acumula 23 años sin poder festejar fuera de su Bosque.

El inicio del encuentro amagó con un desarrollo diferente. Gimnasia saltó a la cancha con agresividad, presionando alto y buscando lastimar con ataques rápidos. De hecho, la primera gran emoción del partido estuvo en los pies de Auzmendi, quien sacó un potente remate cruzado que obligó al experimentado arquero pincharrata, Fernando Muslera, a volar sobre su palo para desviar el balón al córner en una intervención providencial.

Sin embargo, el ímpetu inicial del visitante se desmoronó por completo a raíz de las incidencias disciplinarias. El punto de inflexión llegó cuando el árbitro Yael Falcón Pérez, asistido por el VAR, determinó la expulsión directa de Alexis Steimbach tras un planchazo desmedido sobre el tobillo izquierdo de Joaquín Tobio Burgos. Con un jugador menos, la resistencia de Gimnasia empezó a agrietarse.

Estudiantes no tardó en capitalizar la ventaja numérica. A los 43 minutos de la primera mitad, tras un desborde preciso de Tobio Burgos, Eros Mancuso abrió el marcador con una formidable volea que dejó sin opciones al arquero Nelson Insfrán. El propio guardameta de Gimnasia evitó que la herida fuera mayor antes del descanso, ganándole un mano a mano a Adolfo Gaich y desviando un tiro libre de Alexis Castro.

En el complemento, el panorama se tornó definitivamente una pesadilla para los dirigidos por Ariel Pereyra. Una imprudencia de Germán Conti le costó la expulsión por doble amarilla (la primera por tocar el balón con la mano y la segunda por una falta sobre Gaich), dejando a Gimnasia con apenas nueve futbolistas en el campo.

A partir de allí, el monólogo del equipo de Alexander “El Cacique” Medina fue total. A los 15 minutos de la segunda parte, Gaich asistió con categoría a Tiago Palacios, quien controló a pura velocidad y definió cruzado de zurda para estirar la diferencia. Diez minutos más tarde, la gran figura del encuentro, Joaquín Tobío Burgos, firmó su obra de arte pinchando con sutileza el balón ante la salida de Insfrán.

La frutilla del postre y el delirio final de la hinchada local llegaron a los 39 minutos, cuando Alexis Castro bajó el balón de pecho en el área y, de espaldas al arco, ensayó una media vuelta de zurda que decretó el definitivo 4-0.

Con esta inyección anímica, Estudiantes ya pone su mente en el crucial viaje a Chile, donde el próximo martes 18 buscará sellar su pase a los cuartos de final de la Copa Libertadores ante Universidad Católica. En la vereda de enfrente, Gimnasia tendrá el duro desafío de recuperarse rápidamente para enfrentar a Deportivo Riestra por los octavos de final de la Copa Argentina.

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previa
El pulso de una ciudad dividida

La Plata vuelve a detener su ritmo habitual para entregarse a la pasión de sus dos corazones. Este sábado, desde las 16:45, el Estadio Jorge Luis Hirschi (UNO) será el epicentro de una nueva edición del clásico platense por la quinta fecha del Torneo Clausura 2026. Es un duelo de contrastes marcados, donde el dulce presente deportivo de un equipo se enfrenta a la obsesión copera del otro, todo bajo la sombra de una estadística que asfixia y desafía al tiempo.

El fantasma que lleva 23 años de vigencia

Para Gimnasia, visitar la casa de su eterno rival se ha convertido en una auténtica misión de supervivencia histórica. El “Lobo” arrastra una pesada sequía de más de 23 años sin poder derrotar a Estudiantes como visitante. La última vez que el pueblo tripero celebró en territorio albirrojo fue el lejano 20 de abril de 2003, en un vibrante 4-2 que tuvo de todo: el “Pincha” estuvo dos veces arriba con goles de Ariel Zapata y Ezequiel Maggiolo, pero Gimnasia lo dio vuelta con un doblete de Guillermo Sanguinetti, uno de Claudio Enría y otro de Roberto “Pampa” Sosa. Aquel partido, además, debió suspenderse antes del pitazo final por incidentes en la tribuna local bajo el arbitraje de Fabián Madorrán.

Desde esa tarde, la victoria fuera de casa ha sido una utopía para Gimnasia. En el nuevo y moderno estadio de UNO se han disputado cinco clásicos oficiales, registrándose tres empates y dos triunfos de Estudiantes (4-1 en 2024 y 2-0 en 2025). Sumando todas las canchas, el “León” acumula un invicto de seis partidos frente a su clásico rival, con tres victorias y tres empates. El antecedente más fresco fue el opaco 0-0 de febrero de este año en El Bosque, pero en el recuerdo de los hinchas aún vibra la semifinal de diciembre de 2025, cuando el gol de Tiago Palacios eliminó a Gimnasia del torneo que Estudiantes terminaría coronando como campeón.

Las dos caras del presente

La actualidad de ambos equipos desafía la inercia de los libros de historia. Gimnasia llega al clásico en un momento inmejorable, hilvanando tres victorias consecutivas en el Clausura (1-0 ante River, 2-1 a Aldosivi y 2-0 frente a Barracas Central). Los dirigidos por Ariel Pereyra marchan segundos en la Zona B con 9 puntos y se acomodan sextos en la tabla anual con 35 unidades, con la mira puesta también en su compromiso de Copa Argentina el próximo martes contra Riestra.

Por su parte, Estudiantes vive días de profunda distracción y urgencia. En el plano doméstico, el equipo de Alexander Medina comenzó el torneo con el pie izquierdo, cosechando apenas 3 puntos de 12 posibles (derrotas ante Independiente, Boca y Riestra, y una única victoria frente a Defensa y Justicia). La gran explicación de este presente irregular está en el plano internacional: el Pincha tiene la cabeza dividida, ya que el próximo martes deberá viajar a Chile para definir los octavos de final de la Copa Libertadores tras empatar 1-1 la ida frente a su rival de turno en UNO. Con el regreso copero a la vuelta de la esquina, el clásico representa una prueba límite para la rotación y el temple de su plantel.

La pizarra de los entrenadores

El árbitro Yael Falcón Pérez será el encargado de impartir justicia en un partido que se transmitirá en vivo por ESPN Premium. Aunque ambos directores técnicos guardan bajo llave sus cartas definitivas, las probables formaciones perfilan batallas tácticas sumamente atractivas:

  • Estudiantes: Fernando Muslera; Eric Meza o Eros Mancuso, Santiago Núñez, Tomás Palacios, Gastón Benedetti; Ezequiel Piovi, Alexis Castro; Baltasar Rodríguez, Tiago Palacios, Joaquín Correa; y una incógnita en la referencia de área entre Guido Carrillo, Lucas Alario o Adolfo Gaich.
  • Gimnasia: Nelson Insfrán; Bautista Barros Schelotto, Germán Conti o Juan Cruz Cortazzo, Enzo Martínez, Pedro Silva Torrejón; Alexis Steimbach, Mateo Seoane o Nicolás Barros Schelotto, Augusto Max, Ignacio Miramón, Ignacio Fernández; Agustín Auzmendi.

El escenario está listo. La Plata se prepara para noventa minutos donde la táctica, la mística y el peso de la historia se cruzarán sobre el césped de UNO.

fuente: DEPORTES

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