
Augusto Schott, lateral de Talleres, y Lisandro “Licha” López, defensor de Belgrano, se sentaron ante la prensa en la tradicional conferencia previa al clásico y dejaron frases que reflejan el clima que se vive en Córdoba a horas del partido más esperado del año.
Schott no ocultó la emoción: “Es un partido hermoso para jugar. Recuerdo estar en inferiores y soñar con partidos como este. Es hermoso y será importante para todos. Es un sueño el partido que vamos a jugar”, afirmó el lateral albiazul.
El joven futbolista también tuvo palabras para el estado de ambos clubes: “Se nota que los dos estamos haciendo las cosas muy bien”. Y cuando le preguntaron por la presión del entorno, fue honesto: “Los amigos y la familia te hacen llegar su fanatismo, pero la preparación es igual a la de cualquier partido”.
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Del lado pirata, López reconoció que Belgrano llega con una deuda pendiente con su gente después de los últimos clásicos: “Estamos un poco en deuda con la gente. No solo por los resultados sino porque en los últimos partidos no se viene mostrando mucho”. Una autocrítica que dice bastante sobre la mentalidad con la que el Pirata enfrenta este sábado.
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Pero López también capturó algo que va más allá del fútbol. “Se nota la ansiedad que se vive en Córdoba. Lo emocional hay que dejarlo de lado en el clásico porque te puede jugar en contra. Los dos clubes merecen estar jugando esta instancia”, remarcó.
Y sobre su vínculo con la institución, no se guardó nada: “Haber llegado a Belgrano fue un gran acierto y lo agradezco un montón. Me hubiese gustado haber llegado antes. Es muy importante para mí este club”.
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El sábado a las 16:30, con el Kempes repleto de público de la T y sin hinchada visitante, Talleres y Belgrano se juegan el pase a cuartos de final del Torneo Apertura en un partido en el que, por fin, habrá un vencedor.
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