
Un tribunal de segunda instancia español confirmó este jueves que Begoña Gómez, la esposa del jefe del gobierno Pedro Sánchez, irá a juicio por tráfico de influencias y malversación. En la misma resolución, la exoneró de otros dos delitos y le levantó la prohibición de salida del país.
La Audiencia Provincial de Madrid respondió así a varios recursos de Begoña Gómez, quien en definitiva será juzgada en una fecha aún por definir por un jurado popular, tal y como solicitó el juez que la investigó durante dos años.
En un auto difundido este jueves, los magistrados ordenaron que se siga el procedimiento sólo por los delitos de tráfico de influencias y malversación, mientras se sobreseyeron los de apropiación indebida y corrupción en los negocios.
El juez Juan Carlos Peinado había decidido previamente que Gómez fuera juzgada con jurado por los cuatro delitos citados, cometidos presuntamente en relación con su actividad profesional cuando codirigía una cátedra pública de la Universidad Complutense de Madrid.
La Audiencia también retiró las medidas decretadas contra Gómez y su asesora, Cristina Álvarez, que consistían en la prohibición de salir del país, la entrega del pasaporte y la obligación de firmar cada quince días ante la autoridad judicial, todo ello “sin perjuicio de que ambas estén localizadas en todo momento”.
La mujer del jefe del gobierno, según la acusación, se habría aprovechado de su posición de primera dama para beneficiarse en su carrera profesional. Impulsada por una denuncia de una organización conservadora que aportó como pruebas recortes periodísticos, la investigación a Gómez se centró en la cátedra que co-dirigía en un máster de la Universidad Complutense de Madrid.
Por la acusación de malversación, el juez Peinado también investiga a la asistente de Begoña Gómez, Cristina Alvarez, quien fue contratada con dinero del Estado y habría realizado gestiones para la cátedra de la mujer de Pedro Sánchez.
D.D.
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