
Minutos después de que la Justicia diera a conocer el veredicto en la causa por la Tragedia de las Altas Cumbres, el foco de tensión se trasladó a las puertas de los Tribunales de Villa Dolores, donde un nutrido grupo de personas esperaba la salida del exlegislador provincial Oscar González.
En medio de un clima de altísima tensión, González abandonó el recinto completamente custodiado por efectivos de la Policía de Córdoba. Caminó hacia su vehículo sin aminorar el paso y sin realizar gestos ni dar declaraciones a los medios presentes.
La salida del exfuncionario estuvo marcada por los insultos y la indignación de los manifestantes y allegados que se encontraban en las afueras del edificio judicial. Un grupo de manifestantes rodeó el cordón policial y comenzó a arrojarle huevos y yerba a González mientras se dirigía a su automóvil.
Entre las recriminaciones, los presentes lo increparon al grito unánime de “asesino“. Además el auto donde González se retiró sufrió daños como el quite de patente y antena.
A pesar del escrache y el ambiente enardecido, el exlegislador subió rápidamente a su vehículo y se retiró del lugar sin pronunciar palabra alguna.



