
La derrota de River Plate por 1-0 ante Argentinos Juniors no fue la única mala noticia para el conjunto de Núñez en una noche cargada de tensión. El clima comenzó a caldearse sobre el final del primer tiempo, cuando Marcelo Gallardo fue expulsado por el árbitro Andrés Merlos tras lanzarle aplausos irónicos como protesta por una falta cobrada a favor del “Bicho”. Sin embargo, lo más grave ocurrió camino a los vestuarios.
Según trascendió, el entrenador esperó al colegiado en los pasillos del estadio Diego Armando Maradona para recriminarle su actuación. “Sos un mal árbitro y una mala persona”, le habría espetado Gallardo, a lo que Merlos respondió con una frase que detonó el conflicto: “Mala persona sos vos que lo hiciste echar a Demichelis”. Estas palabras enfurecieron al director técnico millonario, quien intentó increparlo físicamente, obligando a la intervención del personal de seguridad de ambos clubes para evitar que la situación terminara en una pelea a puño limpio.
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Este nuevo capítulo profundiza una relación rota que data de julio de 2022, cuando Gallardo criticó públicamente un arbitraje de Merlos en la Copa Argentina frente a Barracas Central. Aunque el juez dirigió a River en seis ocasiones posteriores sin mayores incidentes, la tensión nunca desapareció por completo.
En las oficinas de Núñez existe una creciente preocupación por el informe que elevará Merlos a la AFA, ya que se espera que sea extremadamente severo. De acuerdo al reglamento de Transgresiones y Penas, si la sanción supera las cuatro fechas, Gallardo deberá cumplir una suspensión efectiva y no podrá dirigir el próximo encuentro ante Vélez Sarsfield mediante el pago de una multa económica.
El panorama para River es complejo: a la crisis de resultados tras dos derrotas consecutivas en el Torneo Apertura se le suma la grave lesión de Juan Carlos Portillo, quien sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior. Pese a este escenario crítico y el silencio del “Muñeco” tras el partido, desde su entorno aseguran que no se le cruza por la cabeza renunciar y confía en revertir la situación futbolística.
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