
Las estaciones de servicio deberán mostrar una nueva información obligatoria en los surtidores: el costo medio estimado por cada 100 kilómetros recorridos según el tipo de combustible. La exigencia, vigente desde enero, se suma al tradicional precio por litro y apunta a ofrecer datos más claros y comparables para los conductores.
Según informó Trackography, la información deberá aparecer directamente en el surtidor, en un lugar visible y no en carteles secundarios. De esta manera, el usuario podrá conocer no solo cuánto cuesta el combustible en el momento de cargar, sino también cuál es el impacto económico real de su uso en la conducción cotidiana.
Hasta ahora, los consumidores se encontraban con precios expresados en distintas unidades según el tipo de energía: litros para la gasolina y el diésel, kilovatios hora para los vehículos eléctricos, y otras medidas para combustibles alternativos.
Esa diversidad dificultaba la comparación directa entre opciones. Con la nueva normativa, todas las energías deberán expresarse también en una escala común: el costo por cada 100 kilómetros.
La estimación se basará en consumos estandarizados y permitirá comparar, por ejemplo, cuánto cuesta recorrer la misma distancia con gasolina, diésel, combustibles alternativos o electricidad. Según Trackography, el surtidor podrá indicar cifras orientativas como el costo aproximado por 100 kilómetros para cada opción disponible en la estación.
Las estaciones de servicio deberán mostrar el costo medio estimado por cada 100 kilómetros. Foto: Xinhua/Ricardo Landeta.El objetivo de la medida es mejorar la transparencia y ayudar a los conductores a comprender mejor el gasto asociado a sus desplazamientos habituales. Un trayecto diario al trabajo, un viaje de fin de semana o el kilometraje anual dejan de depender de cálculos mentales o suposiciones y pasan a expresarse en un dato concreto y fácilmente interpretable.
La nueva información también permite dimensionar el impacto de pequeñas diferencias de precio. Una variación de pocos euros cada 100 kilómetros puede representar, al cabo de un año y miles de kilómetros recorridos, un gasto o un ahorro significativo. La exhibición directa de ese dato apunta a que el conductor pueda evaluar con mayor precisión sus decisiones.
Otros beneficios de la nueva medida en las gasolineras
Según Trackography, otro aspecto relevante es la comparación entre tipos de combustible compatibles con un mismo vehículo. En algunos casos, los conductores tienen la posibilidad de elegir entre distintas mezclas o alternativas, pero la falta de referencias claras desalienta el cambio. La indicación del costo por distancia recorrida reduce esa incertidumbre y aporta un criterio adicional al momento de cargar.
El objetivo de la medida es mejorar la transparencia. Foto: Pixabay.La obligación no implica cambios inmediatos en los precios ni en la infraestructura de las estaciones, como tampoco impone decisiones de consumo. Su función es informativa y busca estandarizar la forma en que se presenta el costo del uso del vehículo.
Con esta medida, el surtidor deja de mostrar solo el precio unitario del combustible y pasa a reflejar un dato más cercano a la experiencia real de conducción. Para los usuarios, se trata de una herramienta que permite entender mejor cuánto cuesta moverse y cómo impacta ese gasto en el presupuesto mensual y anual.
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