
El Chelsea perdió mucho más que un partido en Stamford Bridge. Tras la derrota por 3-2 frente al Arsenal en la ida de las semifinales de la Copa de la Liga de Inglaterra, el cierre del encuentro quedó envuelto en un clima de máxima tensión, con Enzo Fernández como principal protagonista de un fuerte altercado que obligó a la intervención de varios jugadores y del propio cuerpo técnico.
El capitán de los Blues reaccionó con furia apenas terminó el partido y se cruzó cara a cara con Martín Zubimendi, a quien llegó a tomar del cuello en medio de empujones e insultos. La situación escaló rápidamente hasta que el entrenador Liam Rosenior ingresó al campo para separar y evitar que el conflicto pasara a mayores. La sonrisa desafiante del mediocampista del Arsenal terminó de encender al argentino, visiblemente frustrado por el resultado.
El episodio opacó en parte una actuación competitiva del Chelsea, que logró mantenerse con vida en la serie gracias a Alejandro Garnacho, autor de los dos goles del equipo londinense. Sin embargo, el enojo de Enzo reflejó el fastidio de un plantel que volvió a mostrar falencias defensivas y pagó caro cada error.
En lo estrictamente futbolístico, el Arsenal golpeó de entrada con un gol de Ben White a los siete minutos y amplió la ventaja en el inicio del segundo tiempo, cuando Viktor Gyökeres aprovechó una falla grosera del arquero Robert Sánchez. Garnacho descontó rápido y encendió la ilusión local, pero a los 71 minutos Zubimendi volvió a estirar la diferencia. El argentino apareció otra vez a falta de siete para el final y dejó el marcador 3-2, con la serie abierta de cara a la revancha.
DOBLETE DE GARNACHO PERO LA PRIMERA SEMIFINAL FUE GUNNER EN LONDRES | Chelsea 2-3 Arsenal | RESUMEN
Más allá del resultado, Rosenior destacó la actitud de su equipo en su primer partido como local desde su llegada al club. “Nunca me gusta perder, pero vi intensidad y carácter. Enzo Fernández fue clave en ese sentido, quiero jugadores que no se rindan”, sostuvo el entrenador, que debió afrontar el compromiso con numerosas bajas sensibles.
El Chelsea no contó con Cole Palmer, Reece James ni Malo Gusto por lesión, Moisés Caicedo por suspensión y Liam Delap y Jamie Gittens por enfermedad. Aun así, mostró reacción y se sostuvo en el empuje de Garnacho, uno de los pocos puntos altos de la noche.
Del lado del Arsenal, Mikel Arteta valoró el triunfo en un escenario complejo y dejó a su equipo bien perfilado para alcanzar una nueva final, algo que no consigue desde 2020. La revancha se jugará el 3 de febrero en el Emirates Stadium, donde los Gunners intentarán cerrar la serie.
Mientras tanto, la imagen que dejó la ida no fue solo el resultado, sino también la explosiva reacción de Enzo Fernández, símbolo de la bronca de un Chelsea que deberá canalizar esa intensidad si pretende dar vuelta la historia en Londres.
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