
La victoria de Argentina ante Egipto no solo trajo como resultado la clasificación a los cuartos de final, sino que también marcó un hito histórico para la institución y el Mundial.
El último gol del encuentro convertido por Enzo Fernández, fue el tanto número 3.000 en la historia de la Copa del Mundo y su nombre quedará escrito en la memoria de la máxima cita del fútbol.

No es la primera vez que un argentino alcanza una cifra simbólica en el certamen, ya que vale mencionar que en Estados Unidos 1994, Claudio Caniggia convirtió el gol 1.500 en el triunfo ante Nigeria, por 2-1.
El primer gol que inició el conteo fue convertido por el francés Lucien Laurent el 13 de julio de 1930, durante el triunfo de Francia sobre México en la edición inaugural disputada en Uruguay.



