
Sol Pérez, reconocida por su físico atlético y sus exigentes rutinas de entrenamiento, sorprendió a sus seguidores al revelar una de las partes de su cuerpo que menos le gusta mostrar.
Su inseguridad física
A través de sus historias de Instagram, la panelista de Gran Hermano Generación Dorada compartió una imagen de espaldas durante una producción de fotos, confesando:
“Nunca muestro mi espalda porque es una de las cosas que menos me gusta, pero esta captura lo amerita”.
Aunque suele exhibir su tono muscular y la definición lograda con constancia y dedicación, Sol se mostró genuina y honesta, recordando que incluso figuras admiradas tienen inseguridades.

El susto con su bebé
En otra confesión, Sol relató un momento de pánico con su bebé de cuatro días, cuando su hijo sufrió un episodio que la llevó a pensar que no podía respirar.
“Lo doy vuelta, imaginate que tenés un bebé delicado, y en ese momento es como: bueno, listo. Yo dije: chau, listo, ya está…”.
Sol detalló cómo Andrea, la persona que trabaja en su casa, logró estabilizar al bebé soplándole en la cara, mientras ella se encontraba desesperada, llorando en la calle, pensando que debía practicar RCP. Finalmente, Andrea logró tranquilizarla y confirmar que su hijo estaba bien.
Entre el ejercicio y la maternidad
Estas confesiones muestran el lado más humano y vulnerable de Sol Pérez: una mujer disciplinada con su físico, pero también sensible ante los desafíos de la maternidad y las inseguridades que cualquier persona puede experimentar.
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