
En los últimos meses, el tablero logístico global ha sido testigo de una catarata de anuncios vinculados a la inteligencia artificial por parte de los principales freight forwarders.
Lejos de ser una simple carrera por la innovación corporativa, esta tendencia expone una dualidad estratégica en el negocio: la tecnología se erige, por un lado, como un poderoso motor de eficiencia operativa interna y, por el otro, como un nuevo nicho de demanda para el movimiento transfronterizo de mercaderías.
Ahorros en DSV
El caso más emblemático, según un reciente análisis Violeta Keckarovska para la consultora especializada Ti Insight, es el de la danesa DSV. Durante su jornada ante inversores celebrada en mayo, la compañía trazó una meta financiera sumamente ambiciosa: alcanzar ahorros por 1200 millones de euros hacia el año 2030, sustentados netamente en la optimización de sus redes y el uso de la inteligencia artificial.
Lo disruptivo del mensaje fue la comparación directa que trazó la cúpula de la empresa, al equiparar el impacto de esta meta con los beneficios proyectados por la colosal absorción de Schenker. Este paralelismo envía un mensaje inequívoco al mercado: la digitalización profunda no es una palanca complementaria, sino una transformación estructural de magnitud histórica.
DHL y CEVA
En la otra cara de la moneda, operadores del calibre de DHL y CEVA ilustran cómo la explosión tecnológica tracciona flujos de carga inéditos.
Las recientes inversiones de DHL en una decena de centros de distribución en Norteamérica enfocados de forma exclusiva en la logística de data centers, junto con los contratos obtenidos por CEVA para abastecer los gigantescos complejos de AirTrunk en Australia y Malasia, no representan desembolsos directos en desarrollo de algoritmos, sino en la infraestructura física indispensable que este sector demanda.
Así, explica Keckarovska, se consolida un segmento ultra especializado en el transporte global, caracterizado por el movimiento de equipos de altísimo valor, con tiempos críticos de entrega y un enorme rigor técnico.
Estrategia
Es en este punto donde las proyecciones de mercado confirman que estas decisiones corporativas responden a un posicionamiento fríamente calculado y no a un mero oportunismo comercial.
De hecho, el mercado global dedicado exclusivamente a la logística de centros de datos experimentará un salto expansivo del 36,1% en los próximos cinco años. Para los gigantes logísticos con la escala suficiente para brindar este nivel de servicio, este nicho abre una canilla de ingresos estructurales que hace apenas media década resultaba inexistente.
Tal como advierte el reporte de Ti Insight, el denominador común que enlaza a todos estos movimientos del mercado es una firme intencionalidad estratégica. Las navieras y los forwarders han abandonado la etapa de los ensayos administrativos para consolidar a la inteligencia artificial como una apuesta directiva de primer nivel, orientada tanto a la productividad como a la apertura de nuevos verticales comerciales.
El sector transita hoy una fractura tan silenciosa como acelerada: de un lado quedan quienes ya integran esta herramienta en su núcleo de valor; del otro, los que aún observan el cambio de paradigma.
—
fuente: inteligencia artificial moldea el futuro del transporte …”> GOOGLE NEWS



