
El conflicto por la ausencia de inspectores municipales durante el domingo, que coincidió con el clásico cordobés, una maratón y una procesión, sumó un nuevo capítulo. El SUOEM y el gobernador Martín Llaryora protagonizaron un cruce.
A través de un comunicado titulado “Llaryora: oportunismo y voracidad”, el gremio apuntó duramente contra el mandatario. Lo acusaron de aprovechar la ocasión para intentar quedarse con atribuciones de la Policía Municipal de Tránsito.
Desde el sindicato aclararon que el domingo no hubo un paro de actividades. Explicaron que los trabajadores llevaban 150 días con ítems salariales adeudados y se negaron a seguir cubriendo el servicio de manera voluntaria.
Los cordobeses tienen que tener la certeza de que mi compromiso con el orden es irrenunciable. El orden debe estar garantizado en cada rincón de la provincia, en todos los municipios y comunas.
El domingo pasado, los inspectores de tránsito de la ciudad de #Córdoba dejaron de… pic.twitter.com/XDwJBFAqvA
— Martín Llaryora (@MartinLlaryora) October 7, 2026
El gremio también confirmó que prestará servicio con normalidad para la histórica visita del Papa León XIV. Además, cuestionaron a la Provincia por intentar desmembrar al municipio en lugar de brindar ayuda ante las dificultades económicas.
La contundente respuesta de Llaryora al SUOEM
Frente a estas declaraciones, el gobernador Martín Llaryora respondió con severidad. El mandatario provincial aseguró que su compromiso con el orden y la seguridad en todo el territorio es absolutamente irrenunciable.
Llaryora cuestionó el accionar del domingo y valoró la rápida intervención de la Policía de Córdoba. Afirmó que el retiro intempestivo de los inspectores puso en serio riesgo a miles de personas que asistían a los eventos masivos.
Finalmente, el gobernador dejó una fuerte advertencia de cara al futuro frente a la medida de fuerza. “No podemos permitir que un grupo de empleados recurra a la extorsión”, sentenció, exigiendo que la protesta preserve siempre la paz social.
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