El riesgo país frenó su racha bajista y los bonos cerraron al alza en una rueda volátil

En esta noticia

El riesgo país cortó una racha de seis bajas consecutivas, aunque logró mantenerse por debajo de los 500 puntos básicos. Los bonos soberanos en dólares tuvieron ayer una jornada con volatilidad intradiaria, para cerrar mayoritariamente en alza.

En el tramo largo, los globales y bonares mostraron mejor desempeño relativo. Títulos como el global 2035, 2038 y 2041 terminaron con subas diarias en el rango de +4% a +6%, luego de haber operado con oscilaciones durante la sesión. La demanda reapareció sobre el final de la rueda, en sintonía con lo que sucedió en Wall Street.

Lo mismo sucedió con los papeles de empresas argentinas que cotizan en el New York Stock Exchange (NYSE). Arrancaron una sesión toda roja y la terminaron con más subas que bajas. Se destacó Telecom Argentina, YPF y Supervielle.

El S&P Merval cayó 0,6% en pesos, pero medido en dólares retrocedió 1,8%, y se mantuvo por encima de los u$s 2000. Las mayores caídas fueron para Sociedad Comercial del Plata, Transportadora de Gas del Norte y Metrogas, mientras que se treparon Telecom Transener y Aluar.

El movimiento de los activos argentinos estuvo marcado por el contexto global. Renato Campos, CEO de GH trading, dijo a El Cronista que, muy en línea con el deterioro del clima internacional, “el mercado mostró un menor apetito por riesgo, con flujos que buscaron refugio en activos el petróleo”.

Para Campos, el detonante que golpeo a la renta variable local fue esencialmente externo y respondió a una combinación de factores que derivaron en una corrección en Wall Street y en una mayor aversión al riesgo a nivel global, “con la geopolítica como el catalizador que como causa única”, dijo.

En ese marco, “las tensiones entre Estados Unidos e Irán volvieron a ganar protagonismo, impulsando al petróleo y reforzando movimientos hacia activos defensivos. Sin embargo, el mercado interpreta este frente más como un factor de sensibilidad elevada que como el eje central de la corrección”, señaló el experto.

Y concluyó: “Desde esta óptica, el ajuste de ayer se explicó mejor como una recalibración del apetito por riesgo global, más que como la reacción a un evento puntual en Medio Oriente”.

Lo que pasó en Wall Street

Wall Street cerró una jornada volátil y negativa, con los principales índices presionados durante gran parte de la sesión por una fuerte corrección en acciones tecnológicas, aunque sobre el final de la rueda se moderaron las pérdidas gracias a compras selectivas y a un mejor desempeño del resto del mercado.

Las caídas se concentraron en el sector tecnológico, que fue el principal lastre para el S&P 500 y, sobre todo, para el Nasdaq. Los inversores reaccionaron a una nueva tanda de balances y conferencias de resultados de grandes compañías del sector, que reavivaron las dudas sobre el nivel de gasto en inteligencia artificial y el tiempo necesario para que esas inversiones se traduzcan en mayores ganancias. En ese contexto, el mercado penalizó especialmente a las empresas que mostraron una expansión agresiva del capex sin señales claras de monetización en el corto plazo.

Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM, dijo a El Cronista que, lo que sucedió ayer fue una combinación de factores técnicos y fundamentales que se retroalimentaron.

“En primer lugar, se dio un evento técnico abrupto en los mercados globales, con una fuerte corrección en activos como el oro y la plata, que derivó en ventas forzadas en muy poco tiempo”, señaló. Explicó que este tipo de movimientos extremos suele responder más a desapalancamiento acelerado, “llamadas de margen en cascada y evaporación de liquidez, que a un dato puntual de la macro”.

Juárez agregó que a ese shock técnico se le sumaron factores fundamentales que elevaron la incertidumbre. “Por un lado, Irán anunció ejercicios militares con fuego real en el Estrecho de Ormuz para la próxima semana, un punto neurálgico para el comercio energético global, lo que reavivó las tensiones geopolíticas y elevó la percepción de riesgo”.

Juárez: “Irán anunció ejercicios militares con fuego real en el Estrecho de Ormuz para la próxima semana”.

“En paralelo en EEUU aumentó la probabilidad de un cierre del gobierno hacia el 31 de enero”.

En paralelo, en EEUU aumentó la probabilidad de un cierre del gobierno hacia el 31 de enero, lo que sumó presión adicional sobre el frente financiero. “En ese marco, el Nasdaq cae, arrastrado en parte por la corrección de Microsoft, y cuando el mercado global entra en modo aversión al riesgo, activos como bonos y acciones argentinas suelen verse afectados más por flujos que por fundamentos”, señaló el experto.

Microsoft fue el caso más relevante de la jornada: sus acciones llegaron a caer más de 10%, en su mayor baja diaria desde 2020, luego de informar un fuerte aumento del gasto y una desaceleración en el crecimiento de su negocio de computación en la nube. El movimiento tuvo un efecto arrastre sobre otras megacaps tecnológicas y explicó buena parte de la presión bajista inicial sobre los índices.

El Nasdaq Composite llegó a retroceder más de 1% en los peores momentos del día, mientras que el S&P 500 también operó con pérdidas significativas. El Dow Jones, con menor peso relativo del sector tecnológico, mostró un comportamiento más defensivo y logró sostenerse cerca del equilibrio.

Sin embargo, la corrección no fue generalizada. Meta contrastó con el desempeño del resto del sector y cerró con una suba de más de 10%, luego de presentar un outlook que redujo las preocupaciones del mercado sobre su nivel de gasto en inteligencia artificial. Esa divergencia dejó en evidencia que el ajuste fue selectivo y más vinculado a balances y expectativas específicas que a una salida masiva del sector.

A medida que avanzó la rueda, las pérdidas comenzaron a moderarse. La amplitud del mercado fue positiva, con ocho de los once sectores del S&P 500 cerrando en alza y un mejor desempeño del índice de igual ponderación frente al índice tradicional. Acciones ligadas al ciclo económico y sectores menos expuestos a la tecnología ayudaron a compensar la caída de las megacaps y a explicar el rebote desde los mínimos intradiarios.

El contexto macro también contribuyó a estabilizar el mercado sobre el cierre. Tras la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios la tasa de interés, los datos económicos publicados no aportaron sorpresas relevantes. Los rendimientos de los bonos del Tesoro se mantuvieron prácticamente estables y el dólar mostró movimientos acotados, reduciendo la presión financiera sobre los activos de riesgo.

Con ese telón de fondo, el cierre dejó un balance mixto: el Dow Jones terminó levemente en alza, el S&P 500 cerró con una baja marginal y el Nasdaq registró la mayor caída entre los principales índices. La dinámica de la jornada reflejó un mercado que sigue ajustando expectativas en torno a la inteligencia artificial, con mayor sensibilidad a los resultados y al gasto de capital, pero sin señales de un deterioro generalizado del apetito por riesgo.

fuente: GOOGLE NEWS

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adblock Detectado

Considere apoyarnos deshabilitando su bloqueador de anuncios