El regreso de El Niño reordena el tablero mundial del trigo: Argentina gana protagonismo mientras Australia enciende las alarmas

En un escenario donde la oferta global ya enfrenta incertidumbres geopolíticas y productivas, los cambios en el régimen de lluvias podrían redefinir el mapa de los principales exportadores y sostener un contexto de mayor volatilidad para los precios internacionales.

Un informe de Hedgepoint Global Markets advierte que Australia será el país con mayor exposición a los efectos negativos del fenómeno. Históricamente, los eventos de El Niño reducen las precipitaciones y elevan las temperaturas en las principales zonas trigueras australianas, generando estrés hídrico durante etapas críticas del cultivo, con pérdidas de rendimiento y deterioro en la calidad del grano.

El impacto no es menor. Australia se consolidó en los últimos años como uno de los mayores abastecedores de trigo para Asia, por lo que cualquier recorte en su producción suele trasladarse rápidamente a las cotizaciones internacionales. Una menor disponibilidad exportable desde ese origen podría fortalecer los precios FOB del hemisferio norte y abrir oportunidades comerciales para otros oferentes.

En contrapartida, el fenómeno presenta un panorama mucho más favorable para Argentina. El aumento de la frecuencia y regularidad de las lluvias durante el ciclo del cultivo mejora las condiciones de cara a la cosecha del mismo, incrementando el potencial de rendimiento.

Para los analistas de Hedgepoint, luego de campañas marcadas por déficits hídricos o condiciones neutrales, El Niño suele traducirse en una recuperación significativa de la producción argentina y, en consecuencia, del saldo exportable. Ese escenario permitiría al país ganar participación en mercados tradicionales de América del Sur y también reforzar su presencia en destinos del norte de África, donde compite con el trigo del Mar Negro y de Europa.

Estados Unidos también aparece entre los potenciales beneficiarios. En las Grandes Planicies —especialmente Kansas, Oklahoma y Texas— las lluvias asociadas al fenómeno suelen favorecer al trigo de invierno, reduciendo los riesgos de sequía y mejorando la humedad de los perfiles. Aunque no se descartan excesos hídricos puntuales, el balance histórico para la producción estadounidense resulta entre neutro y positivo.

Más allá de Australia, Argentina y Estados Unidos, el mercado también seguirá de cerca la evolución del bloque del Mar Negro. Ucrania continúa siendo uno de los principales abastecedores mundiales de trigo y un proveedor estratégico para mercados de África, Medio Oriente y Europa.

Si bien El Niño no tiene una incidencia climática tan marcada sobre su producción como ocurre en Oceanía o Sudamérica, cualquier variación en su volumen exportable —sumada a las restricciones logísticas derivadas de las consecuencias dell conflicto bélico— puede amplificar la volatilidad del mercado internacional.


fuente: Prensa Gobierno de Córdoba

Artículos Relacionados

Volver al botón superior

Adblock Detectado

Considere apoyarnos deshabilitando su bloqueador de anuncios