
En diálogo exclusivo con Canal C, el referente de la comunidad judía de Córdoba y del Comipaz reflexionó sobre el impacto interreligioso de la visita papal, la búsqueda de coincidencias y el valor de apreciar lo divino en el prójimo.
En la previa de la esperada visita pastoral del Sumo Pontífice a la provincia, el rabino de la comunidad judía de Córdoba e integrante del Comité Interreligioso por la Paz (Comipaz), Marcelo Polakoff, pasó por los micrófonos de Canal C para compartir una profunda reflexión sobre el significado espiritual y social de este acontecimiento ecuménico.
Consultado sobre cómo se prepara la comunidad y el diálogo interreligioso cordobés ante la llegada de la máxima autoridad de la Iglesia Católica, Polakoff evocó una tradicional bendición en hebreo reservada para cuando se presencia a un sabio de la humanidad: “Bendito sea Dios, rey del universo, que le dio de su sabiduría al ser humano”.

La sabiduría compartida y el Comipaz
El rabino remarcó que el espíritu de encuentro que caracteriza a Córdoba trasciende las fronteras de cada credo en particular:
“Apreciar la sabiduría, como lo hacemos desde el Comipaz, no es solamente desde la propia tradición religiosa que uno porta, en este caso el judaísmo, sino ver cómo la sabiduría tiñe a todas las tradiciones. Es una oportunidad hermosa”
Asimismo, destacó los aportes doctrinarios y éticos de León XIV en debates contemporáneos: “Con su encíclica sobre la inteligencia artificial claramente marca lo que es la sabiduría y hay que aprender muchísimo de él”.

Polakoff: “La meta es que todos seamos buena gente”
Al analizar el impacto social de la visita, Polakoff relativizó la idea de conversiones doctrinarias y ponderó los valores humanos universales:
“No pensamos que todo el mundo tiene que ser judío, sino que todo el mundo tiene que ser buena gente. Y cuando hay buena gente cristiana, buena gente musulmana y buena gente judía, vamos a estar mucho mejor. El Papa no viene a hacer una conversión masiva, sino a transmitir desde el catolicismo cómo ve nuestra sociedad”.
Hacia el cierre de la entrevista, ante una consulta sobre la frase que asegura que el día que llegue el Papa “seremos todos católicos”, el rabino valoró la metáfora: “Es una frase muy bella en sentido figurado, de cómo uno puede percibir en el otro un espejo de lo divino. Yo lo percibo en el mundo cristiano, en el mundo islámico y en cada persona. Hay que estar con los ojos muy abiertos y el corazón muy dispuesto para encontrarnos”.



