
Lo que empezó como una charla sobre tecnología terminó en un duelo de «etiquetas» políticas. El actor no le dejó pasar al conductor un video de Cristina Kirchner generado por IA y la respuesta fue contundente: «Eso es el fetiche del gorila».
En la televisión argentina, cuando se juntan dos pesos pesados con posiciones políticas tan marcadas como Mario Pergolini y Pablo Echarri, la chispa es inevitable. Lo que nadie esperaba es que el detonante fuera la Inteligencia Artificial. El cruce ocurrió este sábado en el programa «Otro día perdido», donde el humor ácido y la tensión ideológica se robaron el protagonismo.
Todo comenzó cuando Echarri, invitado al ciclo, decidió romper el pacto de «no hablar de política» que supuestamente habían hecho fuera del aire. El actor apuntó directamente contra un video creado con IA que Pergolini había mostrado previamente, donde se veía a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner cantando, pero con un detalle que no pasó desapercibido: llevaba una tobillera electrónica.
«No seas kuka» vs. «Sos bastante gorilón»
Echarri fue al hueso: «Pusiste un video muy feo que no me gustó nada». Fiel a su estilo provocador, Pergolini intentó bajarle el tono con una chicana clásica: «No seas kuka, no pasó nada».
Pero el actor, lejos de achicarse, redobló la apuesta con una respuesta que se volvió viral en cuestión de minutos:
«Bien gorilón tu video. Porque vos no sos apolítico, sos bastante gorilón. En tu amada inteligencia artificial hiciste algo bastante feo. Mostraste la tobillera, y eso es lo que te hace gorila: el fetiche con la detención de ella».
Pergolini, entre sorprendido e irónico, defendió su creación alegando que «ella cantando es lindo» y que la tobillera fue algo que «discutieron si era una imagen fuerte», pero que finalmente decidieron usar en pos del humor. «Creo que dentro de cómo intentamos componer las cosas, es una buena descripción. Es un lugar donde se puede hacer humor», argumentó el conductor.
Echarri, aunque mantuvo el tono civilizado, no dio el brazo a torcer sobre el trasfondo ideológico de la pieza digital, aunque terminó aceptando que, en teoría, «con todo se puede hacer humor», siempre y cuando se asuman las posiciones desde donde se hace.
Este cruce refleja una discusión muy actual: hasta dónde la tecnología puede ser usada para la sátira política y cuándo cruza la línea del respeto. En un 2026 donde la IA ya es parte cotidiana de los medios, figuras como Pergolini la abrazan como herramienta creativa, mientras que otros, como Echarri, alertan sobre su uso como arma de desvalorización.
Más allá de las distancias políticas, ambos demostraron que se puede discutir con altura (y mucha ironía) sin terminar a los gritos, algo que se agradece en la pantalla actual. El video del momento ya circula en todas las plataformas y promete seguir alimentando la grieta digital durante todo el fin de semana.
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