
MIAMI.- La escalofriante advertencia de Silicon Valley de que la inteligencia artificial podría extinguir a la humanidad en pocos años merece ser tomada en serio. Sin embargo, hay un peligro mucho más inmediato: que la IA haga cada vez más cosas por nosotros y, sin darnos cuenta, nos atrofie el cerebro. No quiero minimizar los peligros denunciados recientemente por varios investigadores de Anthropic y OpenAI –las creadoras de Claude y ChatGPT– sobre la posibilidad de que la IA se salga del control humano y provoque una catástrofe.
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Tipo de trabajo:Opinión
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