
El número de víctimas mortales a causa de los ataques israelíes en Líbano aumentó a 826, mientras que los heridos superan los 2.000, según informó el Centro de Operaciones de Emergencia del Ministerio de Salud Pública. Solo en las últimas 24 horas se registraron 76 nuevos heridos.
Desde el inicio de la ofensiva el 2 de marzo, se contabilizan 106 niños fallecidos y 327 menores heridos, lo que refleja el fuerte impacto sobre la población civil.
El sector sanitario también sufrió graves consecuencias: 31 trabajadores de la salud murieron y 51 resultaron heridos tras el ataque a un centro médico en la zona sur de Burj Qalaouiya durante la noche del viernes.
Las autoridades libanesas continúan con el relevamiento de daños y la asistencia a las familias afectadas, mientras la comunidad internacional sigue con atención la escalada del conflicto.



