El Moderno y el Parque de la Memoria presentan una exposición sobre arte y terrorismo de Estado

A 50 años del golpe de Estado de 1976, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Parque de la Memoria presentan una exposición que reúne obras históricas del patrimonio del Museo, creadas por artistas argentinos que denunciaron y resistieron, desde el arte, la violencia del terrorismo de Estado.

Los curadores Nicolás Cuello y Cecilia Nisembaum de La memoria de la colección. El Moderno en el Parque. Foto: JosefinaTommasi, gentileza.

La muestra, La memoria de la colección. El Moderno en el Parque, que se inaugura este sábado 13 de junio en el Parque de la Memoria –Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado–, es una interesante colaboración entre dos instituciones que pertenecen a la Ciudad de Buenos Aires y realizaron una investigación conjunta que toma parte de los acervos del Moderno junto a uno de sus curadores, Nicolás Cuello, y a la curadora del Parque, Cecilia Nisembaum.

Ambos, en la recorrida de prensa, se encargaron de destacar que, si bien la muestra se centra entre 1976 y 1983, recorre un entramado mayor que describe la violencia política, la censura, la persecución y la interrupción del orden democrático desde las décadas del 50 y 60.

Esa temporalidad ampliada permite poner en foco y volver a pensar hoy, desde ciertos valores democráticos, el arte y la cultura, fomentando un diálogo intergeneracional para entender las formas en que los artistas pueden comportarse como sujetos críticos de su comunidad.

Carlos Ernesto Uri´a, La Sra. Thatcher, 1982. Coleccio´n Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Foto: gentileza.

Algunos fueron testigos; otros se vieron involucrados en desapariciones dentro del seno familiar; mientras que otros han celebrado la posdictadura o la Guerra de Malvinas, que marca la caída del régimen militar y la posterior construcción de los organismos de derechos humanos que organizaron las memorias.

Que sea el parque el espacio donde esta muestra se desarrolla es otro acierto, pues algunas piezas son de gran despliegue y difícilmente encuentran espacio en las salas del Moderno.

En paralelo, La memoria de la colección: El Moderno en el Parque integra el eje temático Memoria y futuro de la programación 2026 del Museo Moderno, en su 70.º aniversario, junto con la exposición Darkness Visible: The Long Shadow of Dictatorship [Oscuridad visible: La larga sombra de la dictadura], que se exhibe actualmente en Spazio Punch, Venecia.

Una pieza emblemática

Como la violencia no arranca en el 76, la muestra comienza con una pieza emblemática de la serie Las Carnes, de 1983, de Norberto Gómez, donde la crucifixión aparece como un tema que también va a ser visitado por artistas como Ricardo Carreira y Juan Carlos Castagnino. La deformación del cuerpo aparece como parte de una violencia institucional que también toma al grupo Nueva Figuración, con una connotación más utópica. Jorge Demirjian, en el trasfondo de la Guerra Fría, se pregunta cómo será el devenir de los cuerpos, y Carlos Gorriarena, con “Fetiche y alienación”, del 66, manifiesta la misma adhesión de los artistas que realizaron el Homenaje a Vietnam en ese mismo año.

Marcelo Brodsky, I pray with my feet, 2014. Coleccio´n Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Foto: gentileza.

Un grupo de esculturas se destaca en el centro, donde Horacio Zabala, Antonio Vigo y Enio Iommi demuestran otra secuencia, donde lo conceptual o el material se unen a un imaginario de señalamiento en el mismo contexto.

De hecho, “Fuerza Bruta” se llama la pieza de Iommi; es del 76 y marca el uso de escombros, alambre de púa y descartes que cambian la imagen del artista a partir de entonces. Lo acompaña Alberto Heredia con su serie de dibujos sobre cetrería, que indican el momento en que regresa al país luego de ser amenazado por la Triple A por su condición homosexual.

Le sigue una sala donde las relaciones entre el trabajo y los oficios constituyen otro nudo temático, ya que el archivo del parque tiene como protagonistas a muchísimos estudiantes y obreros. Comienza con el despliegue importante de las 42 piezas de Víctor Grippo, “Algunos oficios”, de 1976.

La obra aparece junto a algunos integrantes del Grupo Espartaco, como Ricardo Carpani y Juana Elena Diz, en una conversación impensada dentro del contexto de producción, porque por entonces se enfrentaban el arte conceptual con la reivindicación del trabajo en las figuras del obrero desocupado o la lavandera.

Los códigos encriptados de escritura se representan con un grupo de artistas muy notables: Marie Orensanz en su “Manifiesto”, que encabeza con “Pensar es un hecho revolucionario”, que es también una escultura que está dentro del contexto del parque. Mirtha Dermisache, con sus cartas, y León Ferrari, con el mismo tipo de movimiento similar al manuscrito, imposible de leer.

Juan Carlos Romero presenta un díptico en blanco y negro que se ancla en la palabra Violencia, moldeada en plástico, y otro, “Culpable-Inocente”, donde Oscar Bony se tira tres tiros a su retrato. El que tiene la palabra “culpable” mira interrogando al espectador, mientras que el inocente tiene los ojos cerrados.

La memoria de la colección. El Moderno en el Parque. Foto: JosefinaTommasi, gentileza.

Otra gran instalación, de Leandro Katz, fue el resultado de un trabajo de nueve años recolectando documentos desclasificados y archivos de medios, centrados en la venganza de Mónica Ertl, un acto literal de ajusticiamiento político que conmovió al mundo durante la Guerra Fría, donde Mónica mata al asesino del Che Guevara.

Trabajo de artistas mujeres

Otra sala está especialmente dedicada al trabajo de artistas mujeres que recurrieron a la abstracción, la experimentación perceptiva y la exploración de dimensiones espirituales para elaborar, de manera indirecta, los efectos de la violencia. Destacan Elsa Cerrato y Josefina Masaglia.

Casi al final aparecen dos escenas que podrían inscribirse en el final de la dictadura y la posdictadura. Aparecen obras de los artistas que integraron la Nueva Imagen y la Transvanguardia, con su recuperación, aún sombría, del cuerpo humano –aunque ya no desintegrado–, con obras de Diulio Pierri, Ana Eckell y Juan José Cambre.

La memoria de la colección. El Moderno en el Parque. Foto: JosefinaTommasi, gentileza.

Y una majestuosa instalación de Luis Felipe Noé que fue la primera en escanearse en tres dimensiones para la muestra de 2023, donde el artista ayudó a construirla, ya que se basa en el caos propio de su poética, intentando demostrar que la democracia en el país es el resultado de innumerables tensiones, traiciones y luchas.

La sala final se centra en una carta del llamado a incorporarse al ejército durante el Conflicto de Malvinas, en el 82, y en el proyecto “aún no realizado” de Marta Minujín, donde una Margaret Thatcher, primera ministra del Reino Unido desde 1979 hasta 1990, de 27 metros, hecha en hierro y apelando a su apodo “la Dama de Hierro”, se rellenaría con latas de carne que se repartirían antes de incendiarla usando los algodones que contenía la estructura.

Un dato interesante de este recorrido se cierra con tres obras de Marcelo Brodsky, que fue un impulsor del Parque y miembro de su Consejo y que, por esa razón, no ha tenido una muestra individual dentro del espacio. “Rezo con mis pies” es un tríptico dedicado a la memoria de Marshall Meyer.

La memoria de la colección. El Moderno en el Parque. Foto: JosefinaTommasi, gentileza.

En la primera foto marcha por el derecho al voto en Estados Unidos junto a Martin Luther King Jr.; en la segunda firma un convenio con otro rabino; y, finalmente, acompaña el nacimiento de las agrupaciones por los derechos humanos en la Argentina en ocasión del acto conmemorativo por la caída del Gueto de Varsovia. Este artista es uno de los que integra la muestra de Venecia, junto a la serie de León Ferrari “Nosotros no sabíamos”.

Una interesante propuesta que incluye una amplia mirada para hacer reflexionar sobre lo que una gran colección de arte, junto a una investigación seria, puede aportarle a todas las generaciones que celebramos la democracia y el fin de las violencias.

La memoria de la colección. El Moderno en el Parque se puede visitar en Parque de la Memoria – Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, Av. Costanera Rafael Obligado 6745, CABA.

fuente: CLARIN

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