
La llegada de Andrea del Boca a Gran Hermano Generación Dorada fue uno de los grandes golpes televisivos del año. Pero detrás de su ingreso hubo una negociación silenciosa que, según contó Ángel de Brito, incluyó condiciones particulares tanto económicas como personales.
El periodista reveló que la actriz firmó contrato el viernes previo al debut y que percibe un cachet alto, acorde a su trayectoria. Sin embargo, no todo fue sencillo en el acuerdo. De Brito recordó que en proyectos anteriores surgieron complicaciones vinculadas a sus cobros, ya que en un momento no podía percibir dinero en Argentina debido a una investigación judicial en su contra, por lo que los pagos se habrían canalizado en el exterior.
Más allá de lo económico, otro punto clave en la negociación habría sido la situación personal de la actriz. Su madre, Ana, de 95 años, atraviesa problemas de salud y ese tema habría pesado en la decisión de aceptar el desafío del reality. La preocupación familiar sería hoy uno de los factores que podría influir en su continuidad dentro del juego.
Puertas adentro también llamó la atención un detalle de color: su obsesión por el orden. Según trascendió, una de sus primeras frases al ingresar fue preguntar por los productos de limpieza. Entre un contrato de alto perfil, antecedentes judiciales y exigencias personales, el paso de Andrea del Boca por la casa promete dar mucho que hablar.




