
El Gobierno nacional comenzó a utilizar herramientas de inteligencia artificial como parte del proceso de revisión y modificación de las regulaciones vigentes. Así lo reveló el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien describió el mecanismo que implementa su cartera para analizar textos legales extensos y determinar qué disposiciones podrían cambiarse o eliminarse.
Durante una entrevista con el canal de streaming Ahora Play, el funcionario detalló que el sistema funciona mediante distintos agentes de inteligencia artificial que estudian las normas bajo una serie de criterios previamente establecidos. Cada uno realiza un análisis individual y formula recomendaciones sobre los artículos que considera necesario modificar.
Según explicó, el procedimiento comienza con tres agentes que examinan la legislación y elaboran sus propias conclusiones. A ese trabajo se suma otro sistema encargado de comparar las disposiciones argentinas con las normativas aplicadas en otros países, especialmente Estados Unidos y distintas naciones europeas.
Un sistema de análisis y votación entre agentes
Una vez terminada la primera etapa, las recomendaciones se someten a una instancia de deliberación entre los sistemas. Sturzenegger explicó que los cuatro agentes reúnen sus resultados y votan las modificaciones propuestas.
Cuando existe unanimidad, el cambio queda incorporado como una recomendación para avanzar. Si no alcanzan un acuerdo, el mecanismo contempla sumar otros tres agentes y resolver la propuesta por mayoría, con un total de siete participantes. El ministro aclaró que la intervención humana continúa presente en la etapa final, ya que un funcionario debe revisar y validar las sugerencias antes de que se implementen.
Para ilustrar el funcionamiento, Sturzenegger mencionó el análisis de una normativa de aproximadamente 3.000 artículos. Según su explicación, la inteligencia artificial permitió revisar el contenido completo y generar propuestas de mejora en un solo día, una tarea que, de acuerdo con sus cálculos, podría haber requerido varios meses de trabajo.
Otro aspecto destacado por el funcionario fue la utilización de referencias internacionales para evaluar las regulaciones locales. El sistema incorpora un agente que observa qué medidas adoptaron Estados Unidos y Europa en determinadas materias, con el objetivo de identificar disposiciones que puedan servir como referencia para la legislación argentina.
La metodología se vincula con la política de desregulación que impulsa el Gobierno de Javier Milei, orientada a revisar normas y simplificar procedimientos administrativos. En ese marco, la inteligencia artificial aparece como una herramienta para procesar grandes volúmenes de información y acelerar el trabajo de los equipos técnicos.
Las declaraciones de Sturzenegger también se relacionan con su postura sobre el desarrollo de esta tecnología. En una presentación reciente ante la Sociedad Argentina de Inteligencia Artificial, el ministro defendió la necesidad de evitar regulaciones preventivas que, desde su perspectiva, puedan limitar la innovación. Además, respaldó el proyecto oficial para habilitar las denominadas sociedades automatizadas, organizaciones cuya operación podría quedar en manos de algoritmos, aunque con supervisión humana.
De esta manera, el uso de inteligencia artificial para revisar leyes se suma a las iniciativas con las que el Ministerio de Desregulación busca transformar el funcionamiento del Estado. El mecanismo presentado por Sturzenegger apunta a reducir los tiempos de análisis normativo y facilitar la elaboración de propuestas de modificación, aunque la decisión final sobre su aplicación permanece bajo responsabilidad de los funcionarios.
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