
En un contexto económico complejo para muchas familias, el uso de la tarjeta de crédito se ha convertido en una herramienta de doble filo.
Para analizar esta problemática, el programa “Lo que está pasando”, por Canal C, conducido por Dracu Gómez, dialogó con el reconocido divulgador financiero Nicolás Passini.
Durante la entrevista, el especialista se refirió a los alarmantes niveles de endeudamiento que atraviesan los argentinos en la actualidad. “Venía subiendo hace 19 meses la mora y recién ahora se ve una caída, principalmente generada por refinanciaciones”, explicó Passini basándose en un informe privado con datos del Banco Central.
La desregulación de las tasas y el rol de los bancos
Al ser consultado sobre quién controla los intereses que cobran las entidades financieras por refinanciar las deudas, el experto fue contundente.
“La realidad es que no tienen ningún tipo de regulación; las define cada entidad”, advirtió sobre las condiciones que deben enfrentar los usuarios.
En este sentido, Passini ejemplificó la grave desproporción existente entre los intereses bancarios y la economía real. “Tenés un costo financiero del 150% cuando tenés una inflación proyectada del 33%; no podés estar cobrando cinco veces más”, cuestionó el exbancario, basándose en su vasta experiencia en el sector.
Más allá de no ser partidario de una fuerte intervención regulatoria, consideró vital que el sistema flexibilice sus condiciones para no asfixiar a la gente.
“A nadie le conviene, ni a los bancos ni al Estado, que las familias no puedan acceder al crédito y queden vetadas en el Veraz”, reflexionó el entrevistado.
La trampa psicológica del consumo en cuotas con la tarjeta de crédito
Otro de los ejes centrales de la charla fue el comportamiento humano y la percepción del dinero a la hora de realizar una compra. “El cerebro no asume el gasto en cuotas de la misma manera que si lo estuviéramos pagando todo en efectivo”, detalló Passini sobre este peligroso sesgo cognitivo.
El divulgador financiero explicó que el uso de billetes físicos activa áreas específicas de nuestra mente asociadas al desprendimiento material.
“Cuando damos efectivo sentimos la pérdida real; en cambio, al pasar la tarjeta no empezamos a sentir esa pérdida”, ilustró de manera muy didáctica.
El peligro de endeudarse con el “pago mínimo”
Finalmente, el especialista apuntó contra uno de los errores más comunes y destructivos para cualquier economía doméstica. “El pago mínimo significa lo mínimo que tengo que pagar para no ser considerado moroso, pero no es lo más recomendable”, alertó Passini ante la consulta del conductor.
La verdadera trampa de esta opción radica en los altos punitorios diarios que se acumulan sobre el saldo deudor restante. “Por cada día que pasa luego del vencimiento, sobre ese dinero sin pagar te van a cobrar intereses que se suman al siguiente resumen”, describió, advirtiendo que tomar esto como un hábito termina “liquidando” financieramente a las familias.



